EL EGO……

ego

Hemos dicho que el estar despierto es soltarse, es no tener ataduras con lo físico, es vivir en armonía con el espíritu. Estar despierto es vivir la verdadera felicidad.Cuando estamos dormidos nos anclamos y basamos nuestra felicidad en el Ego. El Ego es nuestra ancla.

El Ego está reflejado en la expresion «YO TENGO» mientras que el Espíritu lo está en la expresión «YO SOY» .«YO TENGO» significa posesión, control, seguridad, pasión, soledad, envidia, poder, reconocimiento, avaricia y lástima. “YO SOY” significa Amor (incondicional), Fé, confianza, desprendimiento. Ser Feliz significa vivir en el YO SOY y comprender esto es despertar.

Pero si estamos dormidos caemos en el autoengaño de creer que ser feliz es alimentar nuestro Ego.

Veamos un ejemplo :

Rosa dice ser infeliz porque Pedro, el amor de su vida, la abandonó luego de 3 años de relación. Pedro decidió terminar la relación porque dijo haberse enamorado de otra mujer.

«Me siento la persona más desdichada del mundo, Pedro me traicionó y me decepcionó pero yo aun lo amo y no puedo vivir sin él “ y termina su llanto con esta frase lapidaria: «nunca más volveré a enamorarme ».

Analicemos lo ocurrido hasta ahora a la amiga Rosa. Ella manifiesta que no es feliz a causa del abandono de Pedro. Es decir, « YO NO TENGO » a Pedro, luego no es feliz. Su felicidad, segun ella, depende de si Pedro esta con ella o no. Es decir, podemos decir entonces que si en lugar de abandonarla, Pedro hubiera decidido « sacrificar » sus sentimientos hacia su nuevo amor y continuar con Rosa, Ella aun sería feliz. Aun peor, Si Pedro, un vivaracho de primera, hubiera optado por mantener su nueva relación a espaldas de Rosa y así disfrutar de los dos frentes, Rosa aun sería feliz (mientras no se entere). Para Rosa felicidad es «YO TENGO A PEDRO».

Veamos como continua la historia :

Estando Rosa aun transitando por la vía del despecho hacia Pedro, ella se siente la mujer más horrible del Universo. Ella cree percibir burlas de las personas en la calle pues ella tiene en su rostro la marca de la mujer traicionada. Nada le sale bien, esta a punto de perder su empleo pues sus últimas decisiones no han sido acertadas. La mala suerte le persigue.

Un día, conoce a un joven llamado Miguel. Miguel se le acerca y con toda «originalidad» le dice :« La Princesa está triste.. Qué tendrá la Princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa…. ». Rosa, (que no conoce a Ruben Darío) de repente vió el Sol salir resplandeciente en frente de ella. Si!, el Sol tenía el rostro de Miguel y un destello de luz apareció en sus ojos.No lo podía creer, la felicidad estaba tocando a su puerta otra vez!..

Pedro?, quien es ese?. Es que acaso esta es otra Rosa? no, no,es la misma. Pero si ella nos contó apenas unos minutos atrás que era el mar de la infelicidad personificado?. Ah, pero sucedió un milagro: ahora Rosa «TIENE» a Miguel.

Los seres humanos basamos nuestra felicidad fuera de nosotros. Tiramos el ancla y zas! allí nos quedamos, atados. Creemos que somos felices si tenemos posesión, si tenemos el control, si nos sentimos seguros, si somos reconocidos e incluso si somos compadecidos. Si algo de esto falla, cuando nuestro Ego no está suficientemente alimentado, entonces decidimos que somos infelices y solo recuperamos nuestra felicidad cuando nos anclamos a algo o alguien más.

Si estamos despiertos todos los valores físicos y materiales pierden sentido.

Vivo sin ataduras, no tengo pesadas anclas que me retengan. Mi felicidad depende de MI, del «YO SOY». No pierdo energía buscando afuera lo que siempre ha estado dentro de mí, porque la felicidad es parte de mi esencia.

Ser feliz es liberarse de todo sentido de propiedad. Los bienes físicos solo satisfacen mis necesidades: vivienda, diversión, placer, alimentación, orgullo, comodidad pero NO son mi felicidad. Son satisfacción. Son Ego.

Ojo!, no estoy diciendo que debamos desprendernos de los bienes materiales (el dinero entre ellos). Estos representan el esfuerzo por nuestro trabajo. Si los tenemos debemos disfrutarlos con orgullo y hacer un uso racional de ellos; pero NUNCA caigas en el error de pretender de que son TU felicidad.

Tu felicidad es precisamente no anclarte a ellos. Si los tienes disfrútalos, si no los tienes se igualmente feliz.

Hay una frase del Budismo chino que dice «El canto de un Ruiseñor es hermoso cuando se escucha pero es extraordinario cuando no se escucha » .

Que maravilla de mensaje!

Si el ruiseñor canta, su canto es hermoso para mi. Pero si el Ruiseñor no canta, su canto sigue siendo hermoso para mi. Eso es felicidad!

Disfrutar de lo físico sin depender de ello. Si lo tengo, si está conmigo: excelente. Si no lo tengo, si no está conmigo: Mejor!. Porque «YO SOY» quien decide. La felicidad esta dentro de mí. YO SOY la felicidad.

Despierta! Despierta! Estas perdiendo el tiempo de ser Feliz.

EL EGO Y EL ESPÍRITU

A la inmensa mayoría de las personas no les (nos) interesa “lo que es”, sino “cómo se ven” o, qué calidad de imagen proyecta. Les interesa la imagen más que la objetividad. Y así, el hombre de la sociedad se lanza a participar en esa carrera de las apariencias, en el típico afán de ‘quién engaña a quién’, de cómo lograr mejor impresión. El mundo es un inmenso estadio en el que “el orgullo de la vida” juega un gran match de las etiquetas, formas sociales y exhibiciones económicas para competir por la imagen social, un combate en el que a los seres humanos no les interesa ser, sino parecer.

EL ESPÍRITU Y EL SER:

El Espíritu siempre ha sido esquivo. Hemos sido esquivos (as) al Espíritu: “eso son cosas de locos”, dicen los materialistas. El Ser – o Espíritu -, nos sostiene a todos, es nuestra fuente de aliento y vida y, sin embargo, es algo sobre lo cual nuestros padres nos enseñaron muy poco. Juan nos dice: “Ya estaba en el mundo, este mundo que no lo reconoció. Vino a su propia casa y los suyos no lo recibieron”.

Una antigua escritura de la India nos dice sobre el Espíritu, lo siguiente: ” Un cuchillo no Lo puede cortar, el agua no Lo puede mojar, el Viento no Lo puede alejar, el sol no Lo puede secar”.

Cada molécula del universo esta llena de Ser; cada pensamiento, cada trozo de información que nos llega a través de los cinco sentidos no es otra cosa que Ser. Pero podemos pasar por alto al Ser porque este mantiene un silencio total, como un maestro coreógrafo que nunca participa en la danza. En verdad, El siempre existió y existirá. Sólo necesitamos apertura para estar “en espíritu” o, inspirados.

EL EGO Y EL YO:

Así como hay dos polos en un imán, uno positivo y uno negativo; las personas también cargamos con dos personajes en disputa; uno de ellos es el que se afana por el éxito material y el otro que aspira a elevarse espiritualmente. La descripción brindada por Sogyal Rinpoche en la obra “El libro tibetano del vivir y del morir” explica a las mil maravillas este descubrimiento: “Dos personas han estado viviendo en ti durante toda tu existencia. Una es el ego: charlatana, exigente, histérica, calculadora; la otra es el ser espiritual oculto, cuya queda y sabia voz has oído y atendido sólo en raras ocasiones”.

EL EGO O LA MÁSCARA SOCIAL:

La pequeña palabra “ego” ha tenido varios significados. Para la escuela freudiana es “el aspecto consciente de la psique que decide entre los instintos básicos del ello y la moralidad del superyo”:
Definición muy académica. El estereotipo de este modelo suele ser varón. La persona con “problema de ego” se considera que es jactanciosa, egoísta, desdeñosa, vanidosa y, por lo general, desagradable, o también, la persona dedicada al odio, la malicia y la destrucción. También se ha considerado al ego como algo que está dentro de nosotros, controlando nuestra vida cotidiana, presionándonos para que mostremos una “buena imagen”.

Atención: Se puede ser altruísta y bondadoso para mostrarse ante los demás… y eso también es ego.

Para los fines que nos proponemos, sugerimos otra definición del “ego”: “Consideremos al ego como la idea que cada uno de nosotros tiene de sí mismo. Es decir, que el ego no constituye mas que una idea, una ilusión, pero una ilusión que ejerce gran influencia”. Nadie ha visto al ego. Se trata más bien de un fantasma que aceptamos que controle nuestra vida. El problema es que mantener esta ilusión puede impedirle conocer su verdadero yo, su esencia espiritual.

Opinamos que el ego es una disposición del pensamiento errónea que intenta presentarle como a usted le gustaría ser, en lugar de cómo es en realidad.
En esencia, el ego, la idea de uno mismo, la máscara, el papel que estamos desempeñando; supone una forma distorsionada de afirmar y vivir la existencia. A esta máscara social (el ego) le gusta la aprobación, quiere controlar situaciones y personas, y se apoya en el poder porque vive en el temor.

SUGERENCIAS PARA SUPERAR EL EGO Y ALCANZAR LA CONCIENCIA SUPERIOR:

Las siguientes sugerencias te ayudarán a ponerte en contacto con el ego y superarlo:

* Intenta conocer tu ego y determinar cuando tu ego influye y domina tu vida. Pregúntate:estoy escuchando mifalso yo o a mi yo espiritual?.
A medida que vaya adquiriendo conciencia de su ego, podrá librarse del egocentrismo y entrar en la conciencia superior.

* Comienca a llevar la cuenta de con cuánta frecuencia usa el pronombre “yo”. Al no centrarte en tu propia persona estará superando el ego.

* Comienca a considerar tu ego como una entidad que te acompaña y que tiene un propósito. Es invisible y siempre está a tu lado.
Trata de convercerte de que tu estás separado de Dios, de tu superioridad respecto de otros, y de que eres “especial”. El quiere que tu te sientas ultrajado cuando recibes un trato incorrecto, cuando te insultan, cuando no te acarician; ofendido cuando no sales con la tuya, herido cuando pierdes en una competición. Primero conoce a esta entidad. Luego se percata de que está obrando en ti. Por último, se libre de ella.

* Escucha a los demás y no te centres en sí mismo. Durante las conversaciones, concéntrate en lo que la otra persona está diciendo y en lo que siente. Luego responde con una frase que empiece por “tú, usted”. Esto se denomina escucha activa. Es una manera de contener el ego y permitir que participe el yo espiritual.

* Resiste el hábito de permitir que el ego domine tu vida.
Cuanto más te resistas a permitir que su ego sea quien controle tu vida, más pronto llenará el espacio que antes ocupaban las exigencias de tu falso yo.

* Practiqua la meditación diaria o el acallar su mente para deshacer la ilusión de que está separado del universo y que todas las almas son extensiones de la energía de Dios. Comenzarás a tratar a los demás como te agradaría que te tratasen a ti. te sentirás conectado con todo y con todos.

* Trata de borrar de tu mente la palabra “especial”. Especial implica mejor que, o más importante que. Niega que Dios habita en cada uno de nosotros. Todos somos especiales a los ojos de Dios: por lo tanto, nadie necesita la etiqueta de “especial”. No hay favoritos. No se relega a nadie.
Todos somos Uno.

* Escribe un diario. Trata de describir en que te beneficia sentirse ofendido. Lo que te ofende es obra de tu ego. No pretendas que el mundo debería ser como tu eres y no como en realidad es.

* Dá más de ti mismo y pide menos a cambio. León Tolstoy, pasó de ser un egocéntrico a ser un servidor de Dios, luego de aprender muchas lecciones y pasar por tribulaciones. Y escribió lo siguiente: “El único significado de la vía es servir a la humanidad”. Sea quien acaricie. Sea quien da cariño.

* Recuérda cada día que el más alto culto que puede rendísele a Dios es servir a la humanidad, y que mediante ese acto su yo espiritual te sentirás realizado.

* Pon fin a la búsqueda externa de la libertad y conoce el sabor de la auténtica libertad que es la comunión con su yo espiritual.
La auténtica libertad no necesita nada para demostrar su existencia. Sólo siendo auténticamente libre podrás amar, porque no existe amor sin libertad. La falsa libertad exige que tenga a la mano algo que dé fe de su existencia.

* Pedir reconocimiento por alguna cosa que has hecho y enfadarte o preocuparte si no lo obtienes.* Intentar atraer la atención hablando de tus problemas, contar la historia de tus enfermedades o montar una escena.

* Dar tu opinión cuando nadie te la ha pedido y cuando no tiene ninguna influencia en la situación.

* Estar más atent@ a la impresión que causas en tu interlocutor que no en él mismo, es decir, usar a la gente como espejo de tu ego o como potenciador de tu ego.

* Querer impresionar a los otros a través de tus posesiones, conocimientos, aspecto físico, nivel social, fuerza física, etc.

* Reaccionar con ira contra una situación o una persona.

* Tomarse las cosas personalmente, sentirse ofendid@.

* Creer que tienes razón y que los otros están equivocados a través de futiles quejas mentales o verbales.

* Querer que te vean o parecer importante.

Cuando detectes uno de estos esquemas en ti, te sugiero que hagas un experimento: descubre qué se siente y qué pasa si abandonas este comportamiento.

FUENTE: DESCONOZCO EL AUTOR, TOMADO DE LA WEB

 

 

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