Archivo | 7 noviembre, 2013

• EL TETRAGRAMMATON

El Pentagrama dibujado dentro de un cuadro (símbolo de los elementos) y éste a su vez dentro de un triángulo equilátero (símbolo de la Trinidad), que finalmente lo encierra un circulo (símbolo del Espíritu Universal), es el símbolo perfecto. Esta estrella es el símbolo esotérico y mágico por excelencia, en todos sus aspectos, y está siempre presente en los rituales mágicos. Además de Pentagrama y Tetragrammaton, se la denomina también Penta-Alfa (Pentalfa), Pentáculo, Estrella de Cinco Puntas, etcétera…

Con una punta hacia arriba, representa a las fuerzas benignas o a Dios, además de ser un poderoso símbolo de protección.  Cabalísticamente, esos poderes protectores se ven reflejados en numerosos modelos de anillos, colgantes, etcétera, con este símbolo grabado, ya que controla la influencia de cualquier entidad negativa y atrae bendiciones sobre la persona que lo porta. En cambio, cuando se muestra con dos puntas hacia arriba, simboliza a las fuerzas tenebrosas o al Diablo, además de ser un símbolo del satanismo. Es una muestra y un ejemplo más de la Ley de la Dualidad, presente siempre en el esoterismo a lo largo de toda la Historia de la humanidad: El Ying y el Yang, el blanco y el negro, el día y la noche, la Luz y las Tinieblas… es decir, la eterna lucha de los opuestos.

La palabra Tetragrammaton procede del griego Tetra (cuatro) y Gramma (letra). Ton es el sufijo plural. Hace especial referencia a las cuatro letras que, en hebreo, componen y expresan el concepto de Dios. Estas cuatro letras: Y H V H (yod, hé, vau, hé), escritas en caracteres hebreos (de derecha a izquierda), se consideran la representación de la Divina voluntad, la Creación, el intelecto y la Acción. Como amuleto de protección suele aparecer la palabra inscrita dentro de un círculo que, a su vez, engloba la figura de un pentagrama (estrella de cinco puntas) o a veces también de un hexagrama (estrella de seis puntas, conocida también como una estrella de David o sello de Salomón). Cuando es de seis puntas, dos triángulos entrelazados, su simbolismo recoge la idea de la unión del hombre con la divinidad: el triángulo que sube simboliza el esfuerzo humano de superación, es decir, su trabajo evolutivo, y el triángulo que baja representa la providencia y la ayuda de Dios. El simbolismo de la estrella de cinco puntas, nuestro Tetragrammaton, es similar, ya que representa al ser humano (de pie con brazos y piernas extendidos) que se siente identificado con las fuerzas del Universo, y sintoniza sus energías con la energía universal. En ambos casos se trata de un talismán de protección personal que expresa el concepto de unión con Dios.

Como hemos indicado, y según la Cábala, el Tetragrammaton engloba y protege el mismísimo nombre de Dios, compuesto de cuatro letras. Dichas cuatro letras son en hebreo: “yod, hé, vau, hé”, o en mayúsculas nuestras: Y H V H. Su verdadera pronunciación antigua es ahora desconocida; los hebreos consideraban este nombre demasiado sagrado para pronunciarlo siquiera, y al leer las Sagradas Escrituras, lo sustituían con el de “Adonai”, que significa Señor. Los cristianos en general definen estas letras I H V H como ‘Jehovah’, y otros entendidos en los estudios bíblicos lo escriben a su vez como ‘Yahveh’.

Por su parte, el pentagrama expresa la dominación del espíritu sobre los elementos de la Naturaleza. Con este signo mágico podemos mandar a las criaturas elementales que pueblan las regiones del fuego, aire, agua y tierra. Ante este símbolo tiemblan los demonios y huyen aterrorizados. El gran maestro ocultista Eliphas Levi lo describe como “el símbolo del macrocosmos a través del cual el hombre domina los poderes y el ser de los elementos y aleja del demonio a todo lo que es primordial’. Y por ejemplo, en algunos países europeos, como es el caso de Alemania, todavía hoy es considerado como un eficaz talismán contra el poder de las brujerías.

http://eltemplodelaluzinterior.com/2008/07/09/el-tetragrammaton/

FLORES DE BACH PARA AYUDAR CON LAS DIETAS DE ADELGAZAMIENTO

Flores de Bach para adelgazar y perder peso
  • Agrimony: Ayuda a controlar la ansiedad y a disminuir el estrés. Según diferentes especialistas, puede ser incluso útil en personas que comen en exceso y se levantan por la noche a comer.
  • Beech: Es útil para aquellas personas que sienten estrés al comer, y que por ello tienden a comer en exceso.
  • Cherry Plum: Ayuda en el control cuando vamos a comer, ya que regula precisamente estas situaciones, a la vez que calma la ansiedad al comer.
  • Chestnut Bud: Puede ser útil en personas que se sienten culpables después de haberse dado un buen atracón, justamente cuando se encuentran en medio de una dieta de adelgazamiento. 
  • Gentian: Útil en los malos momentos. En estos casos, cuando por ejemplo la persona piensa que no va a perder los kilos que quiere eliminar de su cuerpo.
  • Gorse: Al igual que la Gentian, ayuda a no deprimirse ni estresarse, aportando un estado de ánimo un poco más animado y alegre.

Me lo contó el río

En una calurosa tarde de verano a orillas del río, escuché las historias más fantásticas que el río me contara.
Me dijo que en su nacimiento, cuando su caudal era pequeño; convivía con los niños de una tribu cercana… en las tardes de verano se refrescaban en sus aguas; sus risas y juegos lo acompañaban durante horas…
En las noches y con sigilo las cebras bebían en sus orillas, acercándose en silencio por temor a las leonas que esperaban al acecho.
Recordaba que cuando ya mas crecido, compartía sus días con los pescadores que lo recorrían sobre raras canoas y exploraban sus entrañas en busca del sustento diario.
Me dijo que los árboles que crecían a su vera se miraban en sus aguas y bebían incansablemente con sus enmarañadas raíces el alimento que necesitaban, creciendo fuertes y bellos…eran su orgullo….
Recordaba que una noche de luna, acunó a una pareja de enamorados…se dejaban ir en un pequeño velero empujados por el viento; en un viaje de amor sin tiempo.
Cuando fue un río ancho y profundo, grandes barcos se deslizaban sobre su superficie, mezclándose con elegantes veleros, lanchas veloces…
En sus orillas pequeñas playas, hacían las delicias de alegres bañistas que lo disfrutaban… pero él me contó; que seguía soñando con el momento en que se fundiría en los brazos de su amada…

Su caudal ahora importante, es surcado por lanchas cargadas con frutas y especies, canoas de remos que hunden sus palas en sus aguas y avanzan en sus paseos diarios, todo fluye en él… pero él sueña con su destino de amor y fusión…

Me contó que su amante era hermosa y pura, como una esmeralda … rica y poderosa, que guarda los tesoros mas codiciados por el hombre, pero a su ves mas imposibles de obtener… Me contó que su belleza y misterio es tal; que cuando se está en sus brazos es muy difícil dejarlos…
Que es de cambiante estado como toda mujer; y en la tormenta expresa su furia como ninguna; golpeando las rocas, y gritando en cada golpe con un bramido bestial, que solo ella puede expresarlo.
Ardiente y sensual, siempre cambiante y seductora, sabe desde los tiempos como mostrar toda su belleza, al vestirse con los colores mas exóticos… eligiendo para el amanecer los tonos plata y naranja, para los días de sol luce su color predilecto; el turquesa… en los atardeceres cambia por los azules y violáceos con toques verde esmeralda… Es… como toda mujer inquieta y caprichosa, fresca y tentadora…
En las noches, se desliza por las playas con voluptuosos movimientos… se adorna con algas, caracolas y rojos corales, se perfuma con su esencia de sal, y baila a la luz de la luna!
Me dijo que sueña fundirse en sus entrañas… desaparecer en lo profundo de su vientre y cohabitar con sus esencias… abrazar apasionadamente sus tesoros y dormir para siempre sobre su oscuro lecho…
Me contaba que siempre corre a su encuentro, pero como toda mujer esta distante… en las noches de luna llena, es cuando mas siente su poder y lo llama con la fuerza de un hechizo…que sus aguas le pertenecen… que su fusión está escrita…y así sucederá!
Me contó que corre ilusionado… y en cada recodo de su camino cree que está cerca y palpita, remolinos en su superficie indican el estado de excitación… pero mas adelante nada pasa… y todo se resuelve a su mansedumbre, y continúa su camino…

También me contó, que cuando llegue el momento del encuentro; será sobre un lecho de doradas arenas en un lugar especial; donde penetrará en ella lentamente, cambiando el color de sus ropajes entre rugidos y vientos de gloria y locura…
En ese abrazo se mezclarán, mi dulzura de enamorado con su cuerpo salado y bravío… donde sé que me fundiré esclavizado en su poderío… pero feliz de ser lo que ella es…
Descenderé a sus profundidades, me comunicaré con sus abismos, coexistiré con sus tesoros, descifraré sus misterios y lentamente en esta brutal fusión… moriré; para ser inmortal acunado en su vientre!
Pero volveré transformado en olas y espumas, para danzar con ella en las noches de luna… la danza eterna de nuestra pasión…

“Y hablando así y soñando en su locura de amor inmortal, se alejó el río corriendo rumbo a la mar… rumbo al encuentro con su amada, imponente, brutal, magnífica, cruel, majestuosa y soberbia… pero como toda mujer…hacedora de vida!!!

Me quede pensando mientras miraba correr el río… Pensé en lo sublime de esa fusión escrita y decretada por las leyes superiores del universo, el sublime destino que cumple cada una de las fuerzas de la naturaleza para mantener el equilibrio…

Y no pude dejar de pensar; en lo colosal que sería el abrazo del hombre en su destino de mortal… con un amor capaz de infundirle la fuerza del río; para cuando llegue la hora de la fusión; pueda sentir la misma emoción demencial…

M.R.

Fin

El florero de porcelana

El Gran Maestro y el Guardián se dividían la administración de un monasterio Zen.
Cierto día, el Guardián murió y fue preciso substituirlo.
El Gran Maestro reunió a todos los discípulos para escoger quién tendría la honra de trabajar directamente a su lado.

– Voy a presentarles un problema -dijo el Gran Maestro- y aquél que lo resuelva primero, será el nuevo guardián del Templo.

Terminado su corto discurso, colocó un banquito en el centro de la sala. Encima estaba un florero de porcelana seguramente carísimo, con una rosa roja que lo decoraba.

– Éste es el problema -dice el Gran Maestro -resuélvanlo-.

Los discípulos contemplaron perplejos el “problema”, por lo que veían los diseños sofisticados y raros de la porcelana, la frescura y la elegancia de la flor.
¿Qué representaba aquello?

¿Qué hacer? ¿Cuál sería el enigma?

Pasó el tiempo sin que nadie atinase a hacer nada salvo contemplar el “problema”, hasta que uno de los discípulos se levantó, miró al maestro y a los alumnos, caminó resolutamente hasta el florero y lo tiró al suelo, destruyéndolo.

– Al fin alguien que lo hizo !!! – exclamó el Gran Maestro-, empezaba a dudar de la formación que les hemos dado en todos estos años !!, Usted es el nuevo guardián.

Al volver a su lugar el alumno, el Gran Maestro explicó:

– Yo fui bien claro: dije que ustedes estaban delante de un “problema”.
No importa cuán bello y fascinante sea un problema, tiene que ser eliminado.
Un problema es un problema; puede ser un florero de porcelana muy caro, un lindo amor que ya no tiene sentido, un camino que precisa ser abandonado, por más que insistimos en recorrerlo porque nos trae confort…
“Solo existe una manera de lidiar con un problema”: atacándolo de frente.
En esas horas, no se puede tener piedad, ni ser tentado por el lado fascinante que cualquier conflicto acarrea consigo.
Recuerda que un problema, es un problema.
No tiene caso tratar de “acomodarlo” y darle vueltas, si al fin y al cabo ya no es otra cosa más que “UN PROBLEMA”.
Déjalo, hazlo a un lado y continúa disfrutando de lo hermoso y lo que vale la pena en la vida.
No huyas de él… acaba con él!.

La flor de la honestidad.

Se cuenta que allá por el año 250 a.C., en la China antigua, un príncipe de la región norte del país estaba por ser coronado emperador, pero de acuerdo con la ley, él debía casarse.
Sabiendo esto, él decidió hacer una competencia entre las muchachas de la corte para ver quién sería digna de su propuesta.
Al día siguiente, el príncipe anunció que recibiría en una celebración
especial a todas las pretendientes y lanzaría un desafío.
Una anciana que servía en el palacio hacía muchos años, escuchó los
comentarios sobre los preparativos. Sintió una leve tristeza porque
sabía que su joven hija tenía un sentimiento profundo de amor por el
príncipe. Al llegar a la casa y contar los hechos a la joven, se
asombró al saber que ella quería ir a la celebración y sin poder
creerlo le preguntó:
– ¿Hija mía, que vas a hacer allá? Todas las muchachas más bellas y ricas de la corte estarán allí. Sácate esa idea insensata de la cabeza. Sé que debes estar sufriendo, pero no hagas que el sufrimiento se vuelva locura.
Y la hija respondió:
– No, querida madre, no estoy sufriendo y tampoco estoy loca. Yo sé que
jamás seré escogida, pero es mi oportunidad de estar por lo menos por
algunos momentos cerca del príncipe. Esto me hará feliz.
Por la noche la joven llegó al palacio. Allí estaban todas las
muchachas más bellas, con las más bellas ropas, con las más bellas
joyas y con las más determinadas intenciones. Entonces, finalmente, el
príncipe anunció el desafío:
– Daré a cada una de ustedes una semilla. Aquella que me traiga la flor más bella dentro de seis meses será escogida por mí, esposa y futura emperatriz de China.
La propuesta del príncipe seguía las tradiciones de aquel pueblo,
que valoraba mucho la especialidad de cultivar algo, sean: costumbres,
amistades, relaciones, etc.
El tiempo pasó y la dulce joven, como no tenía mucha habilidad en
las artes de la jardinería, cuidaba con mucha paciencia y ternura de su
semilla, pues sabía que si la belleza de la flor surgía como su amor,
no tendría que preocuparse con el resultado. Pasaron tres meses y nada brotó.
La joven intentó todos los métodos que conocía pero nada había nacido.
Día tras día veía más lejos su sueño, pero su amor era más profundo.
Por fin, pasaron los seis meses y nada había brotado. Consciente de su esfuerzo y dedicación,
la muchacha le comunicó a su madre que sin importar las circunstancias
ella regresaría al palacio en la fecha y hora acordadas sólo para
estar cerca del príncipe por unos momentos.
En la hora señalada estaba allí, con su vaso vacío. Todas las otras
pretendientes tenían una flor, cada una más bella que la otra, de las
más variadas formas y colores. Ella estaba admirada. Nunca había visto
una escena tan bella.
Finalmente llegó el momento esperado y el príncipe observó a cada
una de las pretendientes con mucho cuidado y atención. Después de pasar
por todas, una a una, anunció su resultado. Aquella bella joven sería
su futura esposa.
Todos los presentes tuvieron las más inesperadas reacciones. Nadie
entendía por qué él había escogido justamente a aquella que no había
cultivado nada.
Entonces, con calma el príncipe explicó:
– Esta fue la única que cultivó la flor que la hizo digna de
convertirse en emperatriz: LA FLOR DE LA HONESTIDAD. Todas las semillas
que entregué eran estériles.