Archivo | 21 noviembre, 2013

UN ANGEL LLAMADO MAMA

Cuenta la leyenda que un angelito estaba en el cielo, cuando Dios, lo llamó y le encomendó una misión, con dulce voz le dijo, tendrás que ir a la tierra y nacer como los humanos, serás un pequeño niño y crecerás hasta llegar a ser un hombre. 

Espantado el angelito, preguntó, pero Señor, ¿cómo haré para vivir tan pequeño e indefenso, quien me cuidará? 

– Entre muchos ángeles escogí uno para ti que te está esperando y te cuidará. 

– Pero dime, aquí en el cielo no hago más que cantar y sonreír, eso me basta para ser feliz…

– No te preocupes, tu ángel te cantará, te sonreirá todos los días y tú sentirás su amor y serás feliz. 

– ¿Cómo entenderé lo que la gente habla si no conozco el idioma de los hombres? 

– Tu ángel te dirá las palabras más dulces y más tiernas que puedas escuchar y con mucha paciencia y con cariño te enseñará a hablar. 

– ¿Y qué haré cuando quiera hablar contigo? 

– Tu ángel juntará tus manitas y te enseñará a orar y podrás hablarme… 

– He oído que en la tierra hay hombres malos, ¿quien me defenderá? 

– Tu ángel te defenderá a costa de su propia vida. 

– Pero estaré triste ya que no te veré más.

– Tu ángel te hablará siempre de mí y te enseñará el camino para que regreses a mi presencia, aunque yo siempre estaré a tu lado durante todo el tiempo que estés entre los hombres. 

El angelito ya empieza a escuchar las voces que venían de la Tierra y atemorizado y con lágrimas en los ojos, dijo…

Dios mío, dime por lo menos el nombre de ese ángel que me cuidará,… 

“Su nombre no importa tú, le llamarás MAMÁ”

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SE DESPIDE UN GENIO

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Gabriel García Márquez se ha retirado de la vida pública por razones del agravamiento de su salud..

Ha enviado una carta de despedida a sus amigos, y gracias a internet está siendo difundida. Os recomiendo su lectura, porque es verdaderamente conmovedor este corto texto escrito por uno de los latinoamericanos más brillantes de los últimos tiempos. Dice así:

“Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, aprovecharía ese tiempo lo más que pudiera posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que digo.

Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan. Dormiría poco, soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz.

Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen.

Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando descubierto, no solamente mi cuerpo, sino mi alma.

A los hombres les probaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse.

A un niño le daría alas, pero le dejaría que él sólo aprendiese a volar.

A los viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez, sino con el olvido

Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres…., He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada.

He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño, por primera vez, el dedo de su padre, lo tiene atrapado por siempre.

He aprendido que un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse.

Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes, pero realmente de mucho no habrá de servir, porque cuando me guarden dentro de esa maleta, infelizmente me estaré muriendo.

Trata de decir siempre lo que sientes y haz siempre lo que piensas en lo más profundo de tu corazón.

Si supiera que hoy fuera la última vez que te voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente y rezaría al Señor para poder ser el guardián de tu alma

Si supiera que estos son los últimos minutos que te veo, te diría “Te Quiero” y no asumiría, tontamente, que ya lo sabes.

Siempre hay un mañana y la vida nos da siempre otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero, que nunca te olvidaré.

El mañana no le está asegurado a nadie, joven o viejo. Hoy puede ser la última vez que veas a los que amas. Por eso no esperes más, hazlo hoy, ya que si mañana nunca llega, seguramente lamentarás el día que no tomaste tiempo para una sonrisa, un abrazo, un beso y que estuviste muy ocupado para concederles un último deseo.

Mantén a los que amas cerca de ti, diles al oído lo mucho que los necesitas, quiérelos y trátalos bien, toma tiempo para decirles, “lo siento”, “perdóname”, “por favor” , “gracias” y todas las palabras de amor que conoces.

Nadie te recordará por tus nobles pensamientos secretos. Pide al Señor la fuerza y sabiduría para expresarlos.

Finalmente, demuestra a tus amigos y seres queridos cuanto te importan.

Gabriel García Márquez

LA LEYENDA DEL AMOR ETERNO

Un día el hijo de un bravo guerrero se enamoró de una joven muy bella y ambos decidieron casarse tras lograr el permiso de sus padres. 

Como se amaban tanto y sabiendo de los peligros de la convivencia, decidieron visitar al brujo de la tribu para que les preparase un conjuro que hiciese su amor y su alianza realmente eternas. 

El brujo le dijo al guerrero: 

Ve a las Montañas del Norte y sube a la más alta que encuentres y cuando estés en su cima busca el halcón más vigoroso, el más fuerte y más valiente de todos. Debes cazarlo y traerlo vivo aquí. 

Luego dirigiéndose a la hermosa muchacha le dijo: 

Tú ve a las Montañas del Sur y busca en la cordillera el águila más cazadora, la que vuele más alto y de mirada más profunda. Tú solita debes cazarla y traerla viva aquí. 

Tras varios días de andar por las montañas, el guerrero y la muchacha consiguieron sus objetivos y volvieron muy satisfechos con las hermosas aves junto al brujo. 

-¿Qué debemos hacer con ellas? –le preguntaron

– Son hermosas y fuertes estas aves, ¿Verdad? –les preguntó el brujo. 

– Sí, respondieron ellos. Son las mejores que hay y nos costó mucho capturarlas. 

– ¿Las visteis volar muy alto y muy veloces? –les preguntó el brujo de nuevo. 

– Sí . Volaban más alto y más rápido que ninguna –respondieron los dos. 

– Muy bien. Ahora quiero que las atéis la una a la otra por las patas. 

Los dos jóvenes así lo hicieron y siguiendo las instrucciones del brujo después las soltaron. Las pobres aves intentaron echar a volar pero como estaban atadas la una a la otra se estorbaban y no pudieron hacerlo. Lo único que conseguían eran tropezarse la una con la otra y haciéndose daño se revolcaban por el suelo. 
– ¿Veis lo que les sucede a estas aves? –les dijo brujo- Atadas la una a la otra ninguna es capaz de volar mientras que solas lo hacían muy alto. Este es el conjuro que os doy para que vuestro amor sea eterno: 

“Que vuestra alianza no sea atadura para ninguno sino fuerza y aliento para crecer y mejorar como personas”

“Que vuestro amor no os cree dependencias sino que manifieste el cariño y la solidaridad de quienes comparten el mismo pan”

“Respetaros como personas y dejar que cada uno pueda volar libremente para ir aprendiendo a volar juntos por el ancho cielo”. 

“Si actuáis así vuestro amor podrá ser realmente eterno porque nunca será una limitación sino un estímulo para que cada uno pueda crecer”. 

Cierto es que todo lo que limita al alma muere tarde o temprano en esta vida porque nuestra ley suprema es la del crecer y evolucionar como personas. 

Muere un amor desgraciado que atenaza a los amantes y los oprime como personas. Muere con la alegría como quien de repente sale libre de una cárcel donde prisionera estaba su alma. 

Pero también muere un amor feliz aunque muera con pena. Muere cuando reblandece a los amantes y los hace más vulnerables y dependientes como personas. 

El único amor que nunca muere, el único amor que supera incluso a la muerte es ese pacto sagrado de las almas por el que ambas se ayudan en su evolución, por la que ambas se respetan para que puedan ser libres y a la vez solidarias entre sí. 

Si quieres que tu amor sea realmente inmortal, no ahogues con tu abrazo la libertad de tu amante y que vuestro pacto sea siempre el del mutuo crecimiento. 

Que vuestro amor os de fuerzas para volar muy altos como las águilas en el cielo, para volar juntos trazando círculos en el cielo y también para saber volar en solitario sin apegos y sin miedos. 

Sólo así vuestro amor podrá ser realmente eterno porque no sólo será alimento y gozo para el cuerpo sino fuerza para vuestro espíritu.

LA RIQUEZA CONSISTE EN TU PLENITUD. OSHO

La riqueza consiste en tu plenitud, en tu alegría interna, una sensación de que has llegado a cumplir con tu destino

La riqueza consiste en tu plenitud, en tu alegría interna, una sensación de que has llegado a cumplir con tu destino 
“Me estaba hospedando en una casa y un niño pequeño estaba jugando. Yo estaba sentado en el césped y él estaba jugando alrededor mío, entonces comenzamos a conversar. Le pregunté: “¿En qué te convertirás en tu vida?”. Y él dijo: “Por lo que puedo ver ahora, en loco”. 

“¿Y de dónde sacaste esa idea?”, le pregunté. 

Él dijo: “Mi madre quiere que sea doctor, mi padre quiere que sea ingeniero, mi tío quiere que sea científico; es por esto que estoy diciendo que todas estas personas me van a volver loco y nadie me pregunta qué es lo que yo quiero ser. Están decidiendo, están peleando, están discutiendo continuamente. Soy el único hijo y todos quieren proyectar sus ambiciones en mí”. 

Le dije al niño: “Aprende a decir no. No hay necesidad de volverse loco. Afirma aquello que quieres llegar a ser, arriesga todo por ello y nunca serás miserable. Puede que no te vuelvas muy rico, puede que no te vuelvas muy famoso, pero ¿a quién le importa la fama? . Y el dinero no puede comprar ninguna cosa que sea realmente significativa. Si estás profundamente contento porque has llegado a ser aquello que deseabas, serás la persona más rica del mundo”. 

La riqueza no consiste en una cuenta bancaria, la riqueza consiste en tu plenitud, en tu alegría interna, una sensación de que has llegado a cumplir con tu destino”. 

Osho, Zarathustra, el profeta que ríe 

COMO PERMANECER EN PAZ…De Byron Katie

Las siguientes prácticas, simples pero poderosas, pueden conducirle a contemplar de un nuevo modo sus circunstancias personales, y así crear nuevas posibilidades para su realización personal.

1. Invertir juicios.
Intente darse cuenta de cuando está juzgando o criticando a alguien por algún motivo. Por ejemplo, en la cola de una tienda de comestibles, usted podría impacientarse y pensar que la persona que hay delante de usted es desaliñada y maleducada. Rápidamente invierta su juicio y pregúntese: ¿Es eso igual de verdadero sobre mí? ¿Soy yo maleducado? (¿Lo soy algunas veces; con otros – o conmigo mismo?) ¿Soy grosero en mi interior cuando pienso que ellos son groseros?
Este ejercicio quita su atención del “otro” y la coloca en usted. El perdón es el resultado natural. Colocar la culpa o un juicio en alguien le deja impotente para cambiar su experiencia; Asumir la responsabilidad sobre sus creencias y juicios le da el poder para cambiarlos.
Recuerde, más allá de la apariencia de quién ve ante usted, es siempre Dios disfrazado a fin de que usted puede conocerse. Invertir los juicios permite perdonar totalmente. El perdón conduce a la conciencia de uno mismo, y restablece la integridad personal.
2. Los tres tipos de asuntos.
Fíjese en el daño que le causa estar mentalmente fuera de sus asuntos. Si no está seguro, deténgase y pregúntese, “¿Mentalmente, en los asuntos de quién estoy?”…
Sólo hay tres tipos de asuntos en el universo:
Los míos,
Los tuyos, y
Los de Dios.
¿De quién es asunto si ocurre un terremoto? De Dios. ¿De quién es asunto que su vecino tenga un césped descuidado? De su vecino.
¿De quién es asunto el que a usted le enoje que su vecino tenga un césped feo? Suyo.
La vida interior es así de simple.
Cuente en intervalos de cinco minutos cuántas veces está mentalmente en los asuntos de otra persona. Dése cuenta de cuando da un consejo no pedido u ofrece su opinión acerca de algo (en voz alta o en silencio). Pregúntese: “¿Es asunto mío?” “¿Me han pedido consejo?” Y lo que es más importante, “¿puedo tomar el consejo que ofrezco y aplicarlo a mi propia vida?”

3. Permanecer en los asuntos de nadie.
Tras trabajar en la práctica de permanecer fuera de los asuntos de los demás, trate de permanecer igualmente fuera de sus propios asuntos. No se tome demasiado en serio cualquier cosa que crea que sabe sobre usted mismo. “¿Soy sólo este cuerpo físico?” ¿Es cierto eso? ¿Puedo tener la absoluta certeza de que es verdad? Hay una creencia extendida que somos nuestros cuerpos y moriremos. ¿Quién sería sin esa creencia?

4. “Desprenderse” de su cuerpo / su historia
Intente hablarse así mismo por un tiempo en tercera persona en lugar de “yo” o “a mí me…”.
En lugar de decir, ” voy a almorzar”, diga, “ella va a almorzar,” (refiriéndose a usted mismo), o, “ésta va a almorzar” Haga esto con un amigo durante una hora, la tarde, o todo el día. Elimine el uso de todos los pronombres personales (yo, me, nosotros). ¿Por ejemplo, ” ¿Cómo está éste (o esto) hoy? ¿Quiere él ir al parque?” Experimente impersonalmente el cuerpo, las historias, y las preferencias que piensa tener.

5. Hablar en tiempo presente.
Llegue a ser consciente de cuán a menudo sus conversaciones se centran en el pasado o el futuro. Dése cuenta de qué verbos utiliza: fué, hizo, será, irá, etc. Hablar del pasado en el presente es volverlo a despertar y recrearlo completamente en el presente en nuestras mentes, y entonces nos perdemos lo que está presente para nosotros ahora. Hablar del futuro es crear y vivir con una fantasía. Si quiere experimentar miedo, piense en el futuro. Si quiere experimentar vergüenza y culpabilidad, piense en el pasado.

6. Fregar los platos
“Fregarlos platos” es una práctica para aprender a amar la acción que tiene delante de usted. Su voz interna o su intuición le guía durante todo el día para hacer cosas simples como fregar los platos, conducir para ir a trabajar, o barrer el suelo. Permite la santidad de la simplicidad. Escuchar su voz interna y después actuar siguiendo sus sugerencias con absoluta confianza crean una vida más graciosa, libre de esfuerzos, y milagrosa.

7. Escuchar la voz del cuerpo
El cuerpo es la voz de su mente, y le habla con movimientos físicos como contracciones musculares – como tics, punzadas de dolor, cosquillas y tensión, por nombrar unos pocos. Vuélvase consciente de cuán frecuentemente usted se quita la paz o la quietud. Practique la quietud y deje a su organismo decirle donde su mente se contrae, no importa cuán sutil pueda ser la tensión. Cuándo advierta una sensación, indague dentro, “¿Qué situación o pensamiento contraído provoca esta sensación física? ¿Estoy desalineado con mi integridad en esta circunstancia, y si es así, dónde? ¿Estoy dispuesto a dejar ir esta creencia o pensamiento que provocan esta contracción de mi cuerpo?” Escuche y permita que las respuestas le guíen, y regrese a la paz y la claridad interiores.
8. Informarse a sí mismo
Este ejercicio puede ayudar a sanar miedos y temores. Ejercítese en informarse a sí mismo de los acontecimientos en los que se encuentra inmerso como si se tratase de un hecho noticioso del que usted es el reportero.
Infórmese exactamente del entorno y de qué está ocurriendo “en la escena”. El miedo es siempre el resultado de proyectar una recreación del pasado en el ahora o en el futuro. Si se encuentra atemorizado, encuentre la creencia de fondo e indáguela: “¿Es cierto que necesito tener miedo en esta situación? ¿Qué es en realidad lo que físicamente está ocurriendo ahora mismo? ¿Dónde está mi cuerpo (las manos, los brazos, los pies, las piernas, cabeza)? ¿Qué veo (árboles, paredes, ventanas, el cielo)?”
Despersonalizar nuestras historias nos da una oportunidad para mirar las condiciones más objetivamente, y escoger nuestras respuestas para lo que nos trae la vida. Vivir en nuestras mentes creyendo en nuestros pensamientos falsos, es un buen camino para asustarnos de muerte, y puede aparecer en forma de vejez, cáncer, degeneración, presión alta, etc.
9. Escuchar literalmente.
Ejercítese en escuchar a los otros en el sentido más literal, creyendo exactamente lo que oye, y haga todo lo que pueda para resistirse a caer en sus propias interpretaciones sobre la información que comparten con usted.

Por ejemplo, alguien le podría elogiar diciéndole que es usted muy guapo, y usted lo interpreta suponiendo que la persona guarda alguna intención oculta. Nuestras interpretaciones sobre lo que nos dice la gente son a menudo mucho más dolorosas o atemorizantes que lo que nos dicen en realidad. Podemos lastimarnos con nuestros errores de interpretación y nuestro pensar por otros. Intente confiar en que aquello que le dicen es exactamente lo que quieren decir: ni más, ni menos. Escuche bien a las personas. Refrénese cuando quiera terminar una frase para alguien ya sea en voz alta o en su mente.
Escuche. Puede asombrarnos oír lo que sale cuando permitimos a otros completar sus pensamientos sin interrumpirles. Además, cuando estamos ocupados pensando en que sabemos lo que están a punto decir nos perdemos lo que realmente dicen.
Quizá le gustaría reflexionar sobre estas preguntas: “¿Qué puede estar amenazado si escucho y oigo literalmente? ¿Interrumpo porque no quiero saber realmente lo que tienen que decir? ¿Interrumpo para convencerlos de que yo sé más que ellos? ¿Estoy tratando de dar una imagen de auto confianza y control? ¿Quién sería sin la necesidad de poseer esas calidades?
¿Existe algún temor a parecer poco inteligente? ¿Me abandonaría la gente si la escuchase literalmente, y dejase de involucrarme en más juegos manipuladores?”
10. Hablar de manera honesta y literalmente.
Hable literalmente. Diga lo que quiera decir sin justificarse, sin deseo alguno de manipular, y sin preocuparse por cómo puedan interpretar sus palabras. Practique el no tener cuidado. Experimente la libertad que esto trae.

11. Observar el juego
Imagínese en un balcón, observando su drama favorito sobre usted y lo que le aflige.
Mire la historia en un escenario debajo. Advierta de que modo ha sido representado centenares de veces, quizás miles. Obsérvelo hasta que llegue a estar aburrido.
Los artistas tienen que exagerar sus partes para conservar su atención. Percátese de cuando su aburrimiento sea sincero, levántese del asiento, abandone el balcón, y salga del teatro. Sepa que siempre puede volver a visitarlo. ¿Quién sería usted sin su historia?

12. Observar una segunda versión del juego.
Describa su historia desde los ojos y la mente de otro. Escriba tantas versiones distintas con tantos resultados diferentes como guste. Advierta que nota.
13. Ejercer la polaridad.
Si se encuentra haciendo hincapié en un pensamiento negativo, ejercítese en ir al extremo positivo opuesto o polaridad. Cuando se encuentre de nuevo deslizándose en la negatividad, escoja otra vez regresar a la polaridad positiva y esté presente en su elección conscientemente; Sienta la verdad de ella.
Hay sólo amor, y lo que no aparece como amor es una llamada disfrazada para el amor. Es su derecho de nacimiento vivir en la polaridad positiva del amor y la verdad.
14. Proceso de amarse a si mismo.
Haga una lista de todo lo que ama de alguien y compártala con ellos. Luego, regálese asimismo todo lo que está en la lista. Usted también puede reconocer que eso que ama de alguien es igual de verdadero en usted. Luego permita que le llene para que sea expresado en su vida.
15. Moverse honestamente.
Practique actuar y responder honestamente. Reír, llorar, gritar, y hablar según lo que es genuinamente verdadero para usted en cada momento. Volver a ser un niño; Actúe en total sinceridad con sus sentimientos. No permita que las creencias la comprometan. Por ejemplo, abandone una habitación limpiamente sin manipular a aquellos que abandona con una excusa educada. Viva su verdad sin darse explicaciones a usted mismo.

16. Pedir lo que desea – Darse lo que desea.
Pida lo que quiere, incluso aunque pueda sentirse atrevido o abochornado. Las personas no saben lo que usted quiere hasta que se lo pide. El acto de preguntar es una confirmación de la conciencia de que usted merece tener lo que desea. Si los otros son incapaces o reacios para avenirse a su petición, entonces dese eso que pide usted a si mismo.
17. Conciencia de si.
Identifique que quién hay delante de usted es usted. Más allá de todas las apariencias y las personalidades está el ser de bondad, que es usted. Recordar su presencia en todas las formas le traerá inmediatamente al momento presente, en el respeto de la plenitud interior de ese lugar. La persona ante usted es una oportunidad para conocerse asimismo. El corazón desbordado de amor y gratitud, humildemente diciendo “Oh sí, esta persona o situación están aquí para que yo pueda aprender quién soy”.

18. Gratitud a si mismo
Durante veinticuatro horas, deje de buscar afuera para afirmarse. Del otro lado resultará la experiencia de la gratitud.
19. El espejo vanidoso.
Si desea ver quién no es, mírese en un espejo. Úselo solo una vez al día. ¿Quién sería sin su espejo?
20. Más allá de la justificación.
Comience a advertir cada cuánto da aclaraciones o se justifica a si mismo, sus palabras, acciones, sus decisiones, etc.
¿A quién está tratando de convencer? ¿Y cuál es la historia que está perpetuando? Caiga en la cuenta de su uso de la palabra “porque” o “pero” mientras habla. Detenga su frase inmediatamente. Comience de nuevo. La justificación es un intento de manipular a otra persona; decida permanecer callado y ser sabio.

21. El regalo de la crítica.
Las críticas son una oportunidad increíble para crecer. He aquí algunos pasos sobre cómo recibirlas y aprovecharse de ellas. Cuando alguien le diga que está equivocado, horrible, negligente, etc., Diga, ” Gracias, ” ya sea en su mente o en voz alta a esa persona. Este pensamiento inmediatamente le coloca en un espacio donde podrá disponer de oír y usar la información de un modo que le puedan servir. Tras la crítica, pregúntese,”¿Me duele?” Si la respuesta es “sí,” entonces es que alguna parte de usted también cree en ella. Saber esto le da la oportunidad para corregir esa parte que encuentra inaceptable dentro de usted mismo. Si quiere dejar de ser vulnerable a las críticas, entonces enmiéndelas. Este es el último poder para dejar ir todo concepto. Ir desprotegido significa que ya no podrá ser manipulado porque no habrá un sitio donde las críticas puedan adherirse. Eso es libertad.

Byron Katie