Archivo | 17 diciembre, 2013

EL TRABAJO CORRECTO DE UN MENSAJERO

 

1.El verdadero mensajero debe tener muy claro que su trabajo consiste en asistir a la formación de seres libres, independientes y responsables de sí mismos y de su entorno. Significa que nunca deberá tornar a las personas dependientes, esclavas y sumisas al conocimiento que recibe y transmite.

2.El mensajero debe saber y estar consciente de que él fue seleccionado para el trabajo, por tener sus canales  limpios y telepatía, cualidades que fueron desarrolladas a través de sus reencarnaciones y no por su “elevada espiritualidad”. Estas cualidades fueron desenvueltas por la apertura mental, inclinación y estudios de temas metafísicos, durante sus reencarnaciones.

3.El hecho de ser mensajero y colaborar con entidades elevadas no lo exenta de su trabajo personal, individual y humano, que deberá realizar de vida en vida. Él no es un ser elegido ni escogido, simplemente posee ciertas cualidades que lo calificaron para el trabajo.

4.El mensajero no puede derogarse ni permitirse títulos como: maestro, gurú, guía, mentor, etc. Él debe tener muy claro, que él es un simple instructor y transmisor del conocimiento universal, que fue recibido para el beneficio de la humanidad y no para beneficio de él.

5.El peligro más grave y preocupante para un mensajero es el ego. Un excelente mensajero es aquel que no se deja guiar por su ego, ni por sus sentidos externos, sino que él por su trabajo interior, de conocimiento, entendimiento y amor, ha superado su ego, realizando su colaboración cósmica guiado por sus sentidos internos.

6.El conocimiento que el mensajero recibe no le fue dado para enriquecerse pidiendo donaciones, cobranzas o bienes materiales. El conocimiento no es de él, ni para él; es para la humanidad.

7.Si el mensajero, a través de recibir conocimientos elevados, comienza a percibir cambios en él, donde sus sentidos internos van despertando, él no puede utilizarlos a propio beneficio. Los sentidos especiales muchas veces le son otorgados por el Universo para ayudarlo en la transmisión correcta del conocimiento y para ayudar a sus semejantes, siempre y cuando sea de suma necesidad.

8.El auténtico mensajero nunca expondrá su conocimiento o los dones que el Universo le otorgó para su trabajo, para hacer de ellos una exposición circense de poder y gloria.

9.El verdadero mensajero trabajará en sí mismo con humildad y sinceridad, convirtiéndose en un ejemplo de vida y en un representante digno de la Divinidad.

10.El ejemplo de vida de un genuino mensajero es la única carta de presentación que él tiene ante los demás. A través de ello, ustedes sabrán distinguirlos y recibir de ellos las enseñanzas universales, sin hacer de ellos seres especiales, sin seguirlos, venerarlos o adorarlos.

11.Un mensajero consciente nunca utilizará el conocimiento recibido para fundar escuelas, instituciones, religiones y creencias. El conocimiento recibido será para todos y este podrá ser transmitido a través de intercambios grupales de trabajo y entendimiento.

12.Por último, un mensajero nunca desvirtuará el conocimiento recibido, inventando o cambiando las enseñanzas originales. Estas deberán ser dadas exactamente como fueron recibidas, para que la transmisión no se desvirtúe ni se distorsione, aunque algunos no las acepten.

 

fuente:Web de Susan Powell

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Sacudamos las alas!


Cuando dos patos se pelean, al separarse nadan en direcciones opuestas.

Después, los dos baten las alas con fuerza varias veces para descargar el exceso de energía acumulada durante la pelea.

Una vez que han sacudido las alas se van nadando pacíficamente como si no hubiera pasado nada.
Si el pato tuviera una mente humana, mantendría viva la pelea en sus pensamientos, tejiendo historias. Esta podría ser la historia del pato:

“No puedo creer lo que acaba de hacer, se me acercó a menos de unos cuantos centímetros, seguramente se cree dueño del estanque, no tiene consideración alguna por mi espacio privado. Nunca más confiaré en él; la próxima vez con seguridad tramará otra cosa para molestarme; estoy seguro de que ya está tramando algo pero no lo toleraré; le daré una buena lección que nunca olvidará.”

Y así continúa la mente tejiendo sus historias, pensando y hablando sobre el asunto durante días, meses y hasta años.

En cuanto al cuerpo, la lucha no ha cesado y la energía que genera con respuesta a todos esos pensamientos es emoción, la cual da lugar a más pensamientos todavía. Es lo que se convierte en el pensamiento emocional del ego.
Es fácil ver lo problemática que sería la vida del pato si tuviera una mente humana.
Pero es así como viven la mayoría de los seres humanos. Nunca ponen punto final a ninguna situación o acontecimiento. La mente y “mi historia” fabricada continúan con su ciclo interminable.
Somos una especie que perdió su camino. En toda la naturaleza, en cada flor o árbol, en cada animal, hay una lección importante para nosotros, sin tan sólo nos detuviéramos a observar y oír…
La lección del pato es la siguiente: sacudamos las alas, es decir, dejemos atrás la historia y volvamos al único lugar donde reside el poder: el presente.
Eckhart Tolle, Libro “Una Nueva Tierra”

El Buscador – Cuento de Jorge Bucay

 

Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como buscador Un buscador es alguien que busca.

No necesariamente es alguien que encuentra. Tampoco es alguien que sabe lo que está buscando. Es simplemente para quien su vida es una búsqueda. día un buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir.

Él había aprendido a hacer caso riguroso a esas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo, así que dejó todo y partió. Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos divisó Kammir, a lo lejos.

Un poco antes de llegar al pueblo, una colina a la derecha del sendero le llamó la atención. Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y flores encantadoras. La rodeaba por completo una especie de valla pequeña de madera lustrada… Una portezuela de bronce lo invitaba a entrar.

De pronto sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en ese lugar. El buscador traspaso el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles.

Dejó que sus ojos eran los de un buscador, quizá por eso descubrió, sobre una de las piedras, aquella inscripción … “Abedul Tare, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días”. Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que esa piedra no era simplemente una piedra. Era una lápida, sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en ese lugar… Mirando a su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado, también tenía una inscripción, se acercó a leerla decía “Llamar Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas”.

El buscador se sintió terrible mente conmocionado. Este hermoso lugar, era un cementerio y cada piedra una lápida. Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto, pero lo que lo contactó con el espanto, fue comprobar que, el que más tiempo había vivido, apenas sobrepasaba 11 años.

Embargado por un dolor terrible, se sentó y se puso a llorar. El cuidador del cementerio pasaba por ahí y se acercó, lo miró llorar por un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.
– No ningún familiar – dijo el buscador – ¿Qué pasa con este pueblo?, ¿Qué cosa tan terrible hay en esta ciudad? ¿Por qué tantos niños muertos enterrados en este lugar? ¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que lo ha obligado a construir un cementerio de chicos?.

El anciano sonrió y dijo: -Puede usted serenarse, no hay tal maldición, lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré:

…cuando un joven cumple 15 años, sus padres le regalan una libreta, como esta que tengo aquí, colgando del cuello, y es tradición entre nosotros que, a partir de allí, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella: a la izquierda que fu lo disfrutado…, a la derecha, cuanto tiempo duró ese gozo. ¿ Conoció a su novia y se enamoró de ella? ¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla?…¿Una semana?, dos?, ¿tres semanas y media?… Y después… la emoción del primer beso, ¿cuánto duró?, ¿El minuto y medio del beso?, ¿Dos días?, ¿Una semana? … ¿y el embarazo o el nacimiento del primer hijo? …, ¿y el casamiento de los amigos…?, ¿y el viaje más deseado…?, ¿y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano…?¿Cuánto duró el disfrutar de estas situaciones?… ¿horas?, ¿días?…

 

Así vamos anotando en la libreta cada momento, cuando alguien se muere, es nuestra costumbre abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado, para escribirlo sobre su tumba. Porque ese es, para nosotros, el único y verdadero tiempo vivido.

Una Mente Engañada llega a ser una Mente Veraz – -(Texto 8 de Thich Nhat Hanh)

Quang, permíteme enfatizar que mientras se practica la atención mental uno no debe estar dominado por la distinción entre lo bueno y lo malo, creando una batalla dentro de sí mismo.

Siempre que surja un pensamiento bueno, reconoce: “acaba de surgir un pensamiento bueno”. Y si un pensamiento malo surge, reconócelo también: “acaba de surgir un pensamiento malo”. No lo alimentes ni trates de desembarazarte de él; reconocerlo es suficiente. Si te has ido, debes saber que te has ido, y si estás allí todavía, debes también saberlo. Una vez que hayas alcanzado ese estado de conciencia, no habrás de temer ya nada.

Cuando mencioné al guardián ante el corredor, Quang, debías haber imaginado un corredor con dos puertas, una de entrada y otra de salida, con tu Mente como guardián. Te das cuenta de  cualquier pensamiento o sentimiento que entre, y cuando salga te das cuenta que ha salido. Pero la imagen tiene un defecto: la idea de que los que entran y salen del corredor son distintos del guardián, ya que los pensamientos y sentimientos son nuestros, son una parte de nosotros. Existe la tentación de mirarlos, al menos a una parte de ellos, como a fuerzas enemigas que tratan de perturbar o poner asedio a la concentración y comprensión de nuestra mente.

Pero de hecho, cuando hay irritación, nosotros mismos estamos irritados; cuando estamos felices, nosotros mismos somos la felicidad. Cuando tenemos ciertos pensamientos, nosotros somos esos pensamientos. Somos al mismo tiempo los guardianes y los visitantes. Somos al mismo tiempo la mente y los observadores de la mente. Por tanto ahuyentar o alojar cualquier pensamiento no es algo importante. Lo importante es darse cuenta del pensamiento. Esta observación no es una objetivación de la Mente.: no establece distinción entre objeto y sujeto. La Mente no se apropia de la Mente, la Mente no expulsa a la Mente. La Mente sólo puede observarse a sí misma; y esta observación no es la observación de un objeto externo e independiente del observador.

Buda usa la frase: “Atención del sentimiento en el sentimiento, atención de la Mente en la Mente”. Algunas personas han interpretado esto diciendo que el Buda utilizaba esta fraseología para enfatizar palabras tales como sentimiento y mente, pero no creo que las personas hayan captado totalmente la intención del Buda. Atención del sentimiento en el sentimiento es la atención del sentimiento directamente sobre el sentimiento mientras se experimenta el sentimiento, y no desde luego la contemplación de alguna imagen de sentimiento que uno ha creado para producir un sentimiento sobre algún objeto, con existencia individual y separada de uno mismo. Atención de la mente en la Mente es la mente que experimenta la atención de la mente en la Mente. La objetividad de un observador externo examinando algo es el método de la ciencia, pero no es el método de la meditación. Por tanto, la imagen del guardián y los visitantes entrando y saliendo por un corredor no es válida para ilustrar la observación atenta de la mente.

Dice el Sutra que la mente es como un mono saltando de rama en rama en un bosque. Para no perderlo de vista en algún movimiento repentino, debemos vigilar el mono constantemente. El Sutra lo llama “ser uno con él”. La Mente contemplando a la Mente es como un objeto y su sombra, el objeto no puede desprenderse de su sombra. Los dos son uno. A cualquier parte que vaya la mente, sigue dentro de los dominios de la mente.

El Sutra usa a veces la expresión “atar al mono” para referirse a la sujeción de la mente. Pero la imagen del mono es sólo un medio de expresión. Una vez que la mente está directa y continuamente atenta a sí misma, deja de ser como un mono. No hay dos mentes, una que salta de rama en rama y otra que corre tras ella como un trozo de cuerda para atarla.

La persona que practica meditación por lo general espera”ver su propia naturaleza” para lograr el despertar. Pero si acabas de empezar, no esperes “percibir tu propia naturaleza”. Mejor aún no esperes nada.

Especialmente no esperes ver al Buda o cualquier versión de la “realidad última” mientras estás sentado. Durante los primeros seis meses, trata de construir tu poder de concentración, de crear calma interior y alegría serena.

Te librarás de la ansiedad, disfrutarás de un descanso total y acallarás tu mente. Te sentirás refrescado y obtendrás una visión de las cosas más amplia y clara, y profundizarás el amor dentro de ti. Sentarse en meditación es alimentar el espíritu y también el cuerpo. A través de la postura nuestros cuerpos ganarán armonía, se sentirán más ligeros y estarán más en paz. El sendero que va desde la exploración de tu mente hasta la vista de tu propia naturaleza no será demasiado áspero. Una vez que seas capaz de aquietar tu mente, una vez que tus emociones y pensamientos no te perturben más, en ese punto tu mente morará en la Mente. Tu mente asirá la Mente de una forma tan directa y maravillosa que ya no habrá diferencias entre sujeto y objeto. Al beber una taza de té, la aparente diferencia entre el que bebe y el té que está siendo bebido se disuelve. Beber una taza de té llega a ser una experiencia directa maravillosa en la que deja de existir la distinción entre sujeto y objeto.

La mente dispersa es también Mente, de la misma manera que las olas que agitan la superficie del agua son también Agua. Cuando la Mente( con mayúscula)  toma las riendas de la mente( pequeña, individual) , la mente engañada se convierte en Mente Veraz.

Thich Naht Hanh
Extracto de: Como lograr el milagro de vivir despierto.

 

TU SENDA A LA ALEGRÍA- Deepak Chopra

La alegría es una cualidad divina de nuestro verdadero yo, que es de por sí despreocupado, juguetón, y libre. Puedes ver la expresión plena de esta alegría en los niños pequeños que no han aprendido a preocuparse o a tomarse demasiado en serio. Juegan y ríen libremente, encontrando algo maravilloso en las cosas más pequeñas. Son infinitamente creativos, ya que todavía no han desarrollado las capas de condicionamiento que crean limitaciones y restricciones. Están en contacto con su intuición, que es una forma de inteligencia que va más allá de la mente racional. Lejos de ser superficial o trivial, la alegría es una experiencia de nuestra naturaleza espiritual más profunda.
El camino a la felicidad es un retorno a la totalidad. Se trata de cambiar nuestra perspectiva del ego al espíritu. El miedo y la inseguridad de nuestro ego hacen que se inflame de auto-importancia y trate de controlar lo incontrolable, mientras que nuestro espíritu, sabiendo que es eterno e infinito, simplemente permite a la vida desenvolverse. Esto crea un estado natural de facilidad, lo que le predispone a la despreocupación, la alegría y la risa.
Si deseas cultivar más alegría, creatividad y amor en tu vida, los principios que siguen te ayudarán a cambiar tu punto de referencia interno de las limitaciones de la mente egoica a la libertad de espíritu.
La risa es la respuesta más saludable a la Vida

A pesar de que experimentamos pérdida y pena, al final, la alegría y la risa disipan el sufrimiento como al humo y al polvo. Cuando sientes una repentina felicidad o quieras echarte a reír o sonreír sin motivo aparente, estás vislumbrando la realidad eterna.. Por un momento fugaz, el velo se corre y experimentas algo más allá de la ilusión. Con el tiempo, estos momentos de alegría comenzarán a formar una sola trama. En lugar de ser la excepción, el estado primordial de la alegría llegará a ser la norma.
Siempre hay una razón para estar agradecido

El propósito de la gratitud conectarte a una visión más elevada de la vida. Tienes el poder de elegir donde se centrar tu atención, y aquello en lo que te enfocas crecerá en tu experiencia. Si prestas atención a los aspectos de espíritu que demuestran amor, verdad, belleza, inteligencia y armonía, estos aspectos se expandirán en tu vida. Poco a poco, como en un mosaico, fragmentos dispares de gracia se fusionarán para formar una imagen completa. Eventualmente esta imagen reemplazará las imágenes temibles o limitadas imágenes creadas por el ego.
Tu alma valora cada aspecto de tu vida

Tu valor es absoluto, y todo lo que te sucede – sea que la consideres en su momento buena o no – es parte de un plan divino se desenvuelve desde el nivel del alma. Convencionalmente, la autoestima se reduce a tener un ego fuerte. Las personas que poseen egos fuertes se sienten seguras de sí mismas y disfrutan enfrentar obstáculos. Asumen desafíos, y la vida, en retorno, les da dinero, estatus y posesiones – recompensas externas por logros externos. Sin embargo, en realidad, su valor es el valor de un alma, que es infinita y nunca varía. Puesto que cada acontecimiento en tu vida no le sucede sólo a una persona sino a un alma, todo en la vida debe ser valorado.
Tu vida tiene un propósito

Aún cuando te sientas perdido o confundido, Tu vida tiene un propósito. Determinas tal propósito a nivel del alma, y luego ese propósito se desarrolla en la vida cotidiana, como parte del plan divino. Cuanto más profundamente estés conectado con el pn, más poder tiene en tu vida. En última instancia, nada puede detenerlo. A medida que dediques tiempo meditando y participando de otras prácticas que expandan tu conciencia, te volverás más y más seguro de tu verdadero propósito.
Estás seguro

Muchas personas viven en un estado de ansiedad crónica, sintiéndose aislados y amenazado por todas las amenazas potenciales de la vida moderna. Aunque el miedo se sienta muy real, nuestro verdadero ser no puede ser herido o amenazado. Es por eso que los antiguos sabios decían que todo el miedo nace de la dualidad. Cuando nos reconocemos a nosotros mismos como Uno con toda la existencia, entonces nada está separado o es ajeno a nuestra naturaleza y por lo tanto nada realmente nos puede amenazar.

Puedes comenzar gradualmente a dejar de lado el miedo malsano cuestionando tus pensamientos y abriendo tu conciencia. Cuando surge el miedo, sólo observate. Mírate a ti mismo, observa lo que tu cuerpo y tu respiración, observa todo tu comportamiento, tu tono de voz – todo. Entonces pregúntate, “¿Quién es el que está observando todo esto?” El observador es tu esencia interior, tu centro de quietud que existe fuera e independientemente de tu miedo. Cambia tu centro de identidad a dicho Yo auténtico, y desde ese lugar puedes permanecer con el miedo sin caer en sus garras. El miedo es entonces sólo una perturbación dentro de tu campo mayor. Esta presencia reiterada de tu conciencia permitirá que tu miedo se disipe a medida que experimentas la alegría y la paz interior.
Los obstáculos son oportunidades disfrazadas

Los obstáculos son señales que nuestro verdadero yo nos envía para hacernos saber que tenemos que cambiar de dirección o tomar un nuevo rumbo. Si tu mente está abierta, percibirás la próxima oportunidad para hacerlo. El secreto es abandonar la rigidez y confiar en la espontaneidad. No se puede planear de antemano cómo enfrentar el siguiente desafío, sin embargo, la mayoría de la gente trata de hacer precisamente eso. Se aferran a un pequeño repertorio de hábitos y reacciones y empequeñecen sus vidas.

Adherir a lo familiar puede sentirse reconfortante, pero esto te ocultará lo desconocido, lo que es lo mismo que ocultar tu potencial de ti mismo. ¿Cómo vas a saber de lo que eres capaz, si no te abres a los misterios de la vida o das paso a lo nuevo? Cada vez que usted te descubras que reaccionando de una forma antigua, familiar, sólo tienes que detenerte. No inventes una nueva reacción, no caigas en lo contrario de lo que sueles hacer. En su lugar, pide apertura. Vé dentro, permanece contigo mismo, y permite que tu próxima respuesta llegue de tí.
Hay una solución creativa para cada problema

Cada pregunta incluye su propia respuesta. La única razón por la que un problema surge antes que su solución es que nuestras mentes son limitadas – que pensamos en términos de secuencias, de antes y después. Fuera de los límites estrechos de tiempo, los problemas y las soluciones surgen en el mismo instante. Si bien se podría pensar que es necesario realizar esfuerzos heroicos para hacer frente a los problemas que enfrentamos nosotros y el mundo, de hecho, es todo lo contrario. Cuando estás viviendo en un estado de conciencia expandida, actúas sin esfuerzo, sientes alegría en lo que haces, y sus acciones traen resultados.
Eres un co-creador con el Universo

Eres un co-creador con el universo y energía infinita está disponible para tí.Para reclamar tu poder creador, sólo tienes que conectar con las energías primordiales en tu interior. El tipo de energía que puede recrear en un momento dado depende de tu nivel de conciencia. La mayoría de las personas solo cuentan con las energías superficiales generadas por el ego: la ira, el miedo, gran competitividad, deseo de logros, y el anhelo de aprobación. No hay nada correcto o incorrecto en el dominio de la energía, pero el ego cae presa de la ilusión de que sólo el miedo, la ira, el deseo de logros, y así sucesivamente, son reales. Ignora las energías elevadas del amor, la compasión, la verdad.
En la senda de la alegría, accedemos a reinos más sutiles que el de la mente, y a cada paso, nuevos niveles de energía se hacen disponibles. En los más altos niveles de conciencia, toda la energía esté disponible. En este punto, todos tus deseos están alineados con el universo, Dios, o el espíritu. Eres capaz de crear sin esfuerzo, con facilidad y experimentar la satisfacción espontánea de sus deseos.

 

Deepak Chopra