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REFLEXIONES BUDISTAS

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>El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional. 

>Los extremos son como trampas o emboscadas; permanece en el medio, pero ni siquiera al medio te aferres. 

>Cuando no tengas nada importante que decir, guarda el noble silencio. Si no puedes mejorar lo dicho por otros, guarda el noble silencio. 

>Que cada uno de vosotros sea su propio refugio, ¿qué otro refugio podría haber?

>Todos los estados perjudiciales tienen sus raíces en la ignorancia y convergen en la ignorancia. Al abolir la ignorancia, todos los demás estados perjudiciales serán también abolidos. 

>Mente clara, corazón tierno. 

>Todas las cosas compuestas están sujetas al cambio. Porfiad con vigilancia para conseguir vuestra liberación. 

>El pasado es un sueño; el futuro, un espejismo; el presente, una nube que pasa.

>Vigilad, estad atentos, sed disciplinados, reunid vuestros pensamientos, cuidad vuestra mente. 

>A un loco se le conoce por sus actos, y a un sabio también. 

>Hay un apego sumamente peligroso: el apego a las opiniones. 

>En cualquier batalla pierden tanto los vencedores como los vencidos. 

>Igual que una flor bella y de brillante color, pero sin perfume, así de estériles son las buenas palabras de quien no las pone en práctica. 

>Toda enseñanza es como una balsa: hecha para hacer una travesía, pero a la que no hay que atarse. 

>La verdad es aquello que produce resultado. 

>Como una sólida roca no se mueve con el viento, así el sabio permanece imperturbable ante la calumnia y el halago. 

>Pocos entre los seres humanos son los que cruzan a la otra orilla (la de la sabiduría). La mayoría solamente suben y bajan por la misma orilla. 

>Más grande que la conquista en batalla de mil veces mil hombres es la conquista de uno mismo. 

>El único refugio de la mente es la atención.

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DORJE

Vajra o Dorje
El relámpago sagrado 
y el centro diamantino de los lamas

El vajra sus representaciones y simbolismos.
El vajra (o dorje en tibetano) se asocia al budismo tántrico, es el implemento que el lama o el maestro budista generalmente sostiene en su mano derecha. Representa autoridad espiritual y es denominado “cetro diamantino”. El vajra simboliza el punto central y sugiere centralidad, constituye el eje, la estabilidad y la imperturbabilidad, también esta asociado a el Buda Akshobya el Buda azul cuyo nombre significa “inquebrantable” o “imperturbable”.

Antecedentes del Vajra
Aunque el Vajra se vincula particularmente al budismo tántrico, algunos antecedentes y referencias pre-budistas nos proporcionan una idea de las tempranas asociaciones que llegó a asimilar el símbolo del vajra tántrico. 

Relámpago de Indra
En primer lugar significa relámpago o rayo, en particular el relámpago de Indra; de acuerdo con la mitología hindú, él es el rey de los dioses. Indra o Shakra, como a veces se le llama, es una antigua divinidad hindú. El es descrito y elogiado como el dios de la tormenta. En particular es el dios de las nubes oscuras de tormenta que traen consigo las lluvias de temporada, de las que depende la agricultura india. En el arte se representa a Indra como una figura robusta y poderosa, montado en un enorme elefante y sosteniendo con su mano derecha el relámpago o rayo, el vajra. La mitología hindú dice que el relámpago es lo más poderoso que pueda existir: no hay nada que pueda vencerlo o resistirlo -ni un arma ni una armadura ni nada-. El vajra es absolutamente irresistible. Indra utiliza esta irresistible arma para aniquilar a sus enemigos, los demonios de la sed y la sequía. Por lo tanto el término vajra significa, en primer lugar, relámpago, en particular el relámpago de Indra. 

Asiento diamantino
Luego tenemos el termino vajrasana que significa “asiento diamantino” que en ocasiones se traduce como “trono diamantino”. Para poder entender lo que es el vajrasana tenemos que recordar que el Buda alcanzó la Iluminación a los treinta y cinco años en un lugar llamado Bodh-Gaya, en el estado de Bihar en India. De acuerdo con la tradición, el Buda despertó a la Realidad mientras se encontraba sentado al lado de un árbol. El punto donde se sentó al lado de este árbol ha sido conocido, desde este entonces como el “trono diamantino” o vajrasana. La tradición nos cuenta que se llama así debido a que se considera que todos los Budas anteriores, en los previos ciclos mundanos, han alcanzado la Iluminación sentados en ese punto axial. 

¿Qué es el Vajra?
La palabra vajra posee un doble significado en sánscrito. En primer lugar significa relámpago o rayo, y en segundo lugar significa diamante. La mitología hindú dice que el relámpago es lo más poderoso que pueda existir y el diamante es la piedra preciosa más dura: corta todo pero nada puede cortarla, también es absolutamente puro e incorruptible y no se oxida como el hierro; además nada puede mancharlo y permanece puro aún debajo de millones de capas de polvo. 

Descripción del vajra
En la iconografía budista, ya sea en dos o tres dimensiones, el vajra, a pesar de referirse a un relámpago o a un diamante, siempre aparece como una especie de rayo estilizado y nunca como un diamante. 

En medio está formado por una esfera, saliendo de cada lado de ésta una flor de loto, algunas veces de cuatro pétalos y otras de ocho. De cada uno de los lotos se desprenden cinco rayos, de algunos vajras se desprenden nueve. Uno de los rayos forma el eje central, de tal manera que hay una biela que atraviesa todo el vajra. Los otros cuatro rayos se despliegan en las cuatro direcciones cardinales, después se curvan para unirse al rayo central nuevamente, en el que todos convergen. La parte de cada rayo más cercana al loto tiene forma de hoja, aunque, de hecho, no lo sea. Realmente se trata de la cabeza de una extraña bestia. En algunos vajras podemos distinguir esto de una manera clara, mientras que en otros se ha estilizado tanto a la bestia que no es posible reconocerla. 

De esta forma observamos que el vajra consiste en cuatro elementos específicos: una esfera central, dos flores de loto -de cuatro u ocho pétalos-, dos conjuntos de cinco radios y la cabeza de una extraña bestia en los ocho rayos 

Simbolismo de los elementos del Vajra
El centro
La esfera central representa la plenitud, la totalidad y la perfección. Por lo tanto, simboliza la Realidad. En el budismo mahayana la palabra que más se usa para denotar la Realidad es Shunyata que, de manera literal, quiere decir ”Vacuidad” o “Vacío”. Sin embargo Shunyata, no significa vacío en el sentido de la “vacuidad” o de la “nada”: se refiere al vacío en el sentido de que no hay nada que pueda identificarse con “esto” o “eso” por medio de la mente racional, no hay nada que pueda describirse como “ser” o “no ser”, “existencia” o “inexistencia”: la Realidad se encuentra más allá del pensamiento y del discurso. 

Los lotos
Enseguida pasamos a analizar las flores de loto de cuatro u ocho pétalos. En un vajra encontramos una de éstas desprendiéndose de cada lado de la esfera central. Para entender lo que significan los lotos necesitamos observar la esfera central, la cual no sólo cuenta con un significado geométrico, sino que además representa algo tambien organico un huevo o una semilla. Esta porción central del vajra simboliza la Realidad como fuente (huevo, semilla) última de toda la existencia. El loto en general denota el nacimiento, el desarrollo, el crecimiento -especialmente crecimiento armonioso-. Por lo tanto, los dos lotos, que crecen en los dos lados opuestos de la esfera central, representan el surgimiento de la dualidad básica de la existencia, que surge de la Realidad indiferenciada; representan la división inicial y primordial de la Realidad en dos grandes polos, en dos grandes mitades, en dos grandes mundos.

 

LOS APEGOS

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¿Que impide nuestra felicidad.?¿Qué puede hacerse para alcanzar la felicidad?
No hay nada que tú ni cualquier otro podáis hacer.
¿Por qué? Por la sencilla razón de que ahora mismo ya eres feliz, ¿y cómo vas a adquirir lo que ya tienes? Pero, si es así, ¿por qué no experimentas esa felicidad que ya posees?
Pues, simplemente porque tu mente no deja de producir infelicidad.
Arroja esa infelicidad de tu mente, y al instante aflorará al exterior la felicidad que siempre te ha
pertenecido.
¿Y cómo se arroja fuera la infelicidad?
Descubre qué es lo que la origina y examina la causa abiertamente y sin temor: la infelicidad
desaparecerá automáticamente.
Ahora bien, si te fijas como es debido, verás que hay una sola cosa que origina la infelicidad: el apego. ¿Y qué es un apego? Es un estado emocional de vinculación compulsiva a una cosa o persona determinada, originado por la creencia de que sin esa cosa o persona no es posible ser feliz.
Tal estado emocional se compone de dos elementos; uno positivo y otro negativo.
El elemento positivo es el fogonazo del placer y la emoción, el estremecimiento que experimentas cuando logras aquello a lo que estás apegado.
El elemento negativo es la sensación de amenaza y de tensión que siempre acompaña al apego. Imagínate a alguien encerrado en un campo de concentración y que no deja de engullir comida: con una mano se lleva la comida a la boca, mientras que con la otra protege la comida restante de la codicia de sus compañeros de encierro, que tratarán de arrebatársela en cuanto baje la guardia.
He ahí la imagen perfecta de la persona apegada.
Por su propia naturaleza, el apego te hace vulnerable al desorden emocional y amenaza constantemente con hacer añicos tu paz.
¿Cómo puedes esperar, entonces, que una persona apegada acceda a ese océano de felicidad que llamamos el “Reino de Dios”? ¡Es como esperar que un camello pase por el ojo de una aguja!
Ahora bien, lo verdaderamente trágico del apego es que, si no se consigue su objeto, origina infelicidad; y, si se consigue, no origina propiamente la felicidad, sino que simplemente produce un instante de placer, seguido de la preocupación y el temor de perder dicho objeto.
Dirás: “Entonces, ¿no puedo tener ni un solo apego?”. Por supuesto que sí. Puedes tener todos los apegos que quieras. Pero por cada uno de ellos tendrás que pagar un precio en forma de pérdida de felicidad.
Fíjate bien: los apegos son de tal naturaleza que, aun cuando lograras satisfacer muchos de ellos a lo largo de un día, con que sólo hubiera uno que no pudieras satisfacer, bastaría para obsesionarte y
hacerte infeliz. No hay manera de ganar la batalla de los apegos. Pretender un apego sin infelicidad es algo así como buscar agua que no sea húmeda.
Jamás ha habido nadie que haya dado con la fórmula para conservar los objetos de los propios apegos sin lucha, sin preocupación, sin temor y sin caer, tarde o temprano, derrotado.
En realidad, sin embargo, sí hay una forma de ganar la batalla de los apegos: renunciar a ellos.

Contrariamente a lo que suele creerse, renunciar a los apegos es fácil. Todo lo que hay que hacer es ver, pero ver realmente, las siguientes verdades.
Primera verdad: estás aferrado a una falsa creencia, a saber, la de que sin una cosa o persona determinada no puedes ser feliz. Examina tus apegos uno a uno y comprobarás la falsedad de semejante creencia. Tal vez tu corazón se resista a ello; pero, en el momento en que consigas verlo, el resultado
emocional se producirá de inmediato, y en ese mismo instante el apego perderá su fuerza.
Segunda verdad: si te limitas a disfrutar las cosas, negándote a quedar apegado a ellas, es decir negándote a creer que no podrás ser feliz sin ellas, te ahorrarás toda la lucha y toda la tensión emocional que supone el protegerlas y conservarlas. ¿No conoces lo que es poder conservar todos los objetos de tus distintos apegos, sin renunciar a uno sólo de ellos, y poder disfrutarlos más aún a base de no apegarte ni aferrarte a ellos, porque te encuentras pacífico y relajado y no sientes la menor amenaza en relación a
su disfrute?
Tercera y última verdad: si aprendes a disfrutar el aroma de un millar de flores, no te aferrarás a ninguna de ellas ni sufrirás cuando no puedas conseguirla. Si tienes mil platos favoritos, la pérdida de uno de ellos te pasará inadvertida, y tu felicidad no sufrirá menoscabo.
Pero son precisamente tus apegos los que te impiden desarrollar un más amplio y más variado gusto por las cosas y las personas.

A la luz de estas tres verdades, no hay apego que sobreviva. Pero la luz, para que tenga efecto, debe brillar ininterrumpidamente. Los apegos sólo pueden medrar en la oscuridad del engaño y la ilusión. Si el rico no puede acceder al reino del gozo y de la alegría, no es porque quiera ser malo, sino porque decide ser ciego.

 Sabemos que el apego es un obstáculo que todos tendremos que superar algún día. Surge cuando no comprendemos el lado interno de la vida, cuando no estamos en contacto con la esencia de las cosas. Al carecer de ese contacto, nos habituamos a la forma externa y nos apegamos a ella.
En nuestra convivencia con los demás, es como si consideráramos sólo el cuerpo, el rostro, la personalidad de las personas, olvidándonos que en su verdadera esencia son almas, y que, como almas, están presentes en todas partes.

A muchos de nosotros nos gustaría ser más desapegados. Pero, ¿cómo hacerlo? ¿Cómo encontrar la esencia de las cosas y cómo impedir que seamos atrapados por las apariencias? Tenemos muchos vicios de pensamiento y muchos hábitos de lenguaje, y llegamos a decir cosas que si las pensáramos mejor, veríamos que no corresponden a la realidad. Decimos por ejemplo: “Aquella especie de pájaros desapareció”; o: “Aquel hombre murió”.
Realmente es un engaño decir que las cosas acaban o mueren, ya que no es eso lo que de hecho sucede. En realidad, es la esencia de las cosas que transmigra, dejando una forma y tomando otra. Por lo tanto, nada acabó cuando una especie de pájaros deja de ser vista en el plano físico. Y nada acabó cuando se dice impropiamente que una persona murió. Dentro de las nuevas especies de pájaros permanece la esencia de las especies extintas; y dentro de las personas que están naciendo hoy se halla la esencia que habitaba cuerpos de otras épocas.
Nada se pierde, todo evoluciona. Estar consciente de esto es el primer paso para desapegarnos de las formas externas y concretas. En una segunda etapa, nos desapegaremos de cosas más sutiles, como por ejemplo, las afectivas.
La vida puede llevarnos a cambiar de actividad externa varias veces. Nuestra intención de servir y de mejorar, y no la forma externa de las actividades, es el hilo que las puede interconectar. Esto nos da además la impresión de coherencia y armonía, y no de percances y contrastes. Si consideramos los cambios como hechos incómodos, las transformaciones pueden parecernos drásticas. Sin embargo, no hay ninguna diferencia entre las distintas actividades cuando las realizamos con el mismo espíritu. Lo importante es el espíritu con el que se hacen las cosas ?y no tanto aquello que se hace.
En el universo conviven armoniosamente energías que construyen y energías que destruyen. Las primeras crean y alimentan formas. Las últimas posibilitan que la esencia abandone las formas que ya no le corresponden. Ambas energías son necesarias para que la vida prosiga su curso. ¿Cómo podría el espíritu que nos alienta realizar un trabajo de creciente calidad, si a cierta altura no surgiese otra forma a la que él pueda dar el aliento?
La cura de los apegos soluciona los más diversos problemas. Nos permite encontrar respuesta a muchas preguntas: ¿Cómo hallar la esencia de las cosas? ¿Cómo hago para desapegarme de una idea? ¿Cómo hago para desapegarme de mi actual manera de ser? ¿Cómo hago para liberarme de lo que me aprisiona? ¿Cómo hago para trascender mis defectos? ¿Cómo hago con esa enfermedad que los médicos no saben tratar? ¿Cómo hago para llenar el vacío que siento en mi vida? Sólo hay una respuesta para todas esas preguntas: ir al interior del corazón, para dentro del propio ser. Allá la consciencia del alma, que es universal, nos aguarda desde siempre. Es en el corazón donde se curan los apegos, porque allí está la esencia de todo. Allí, nada nos falta.

Constantemente estamos recibiendo información de la realidad a través de todos nuestros sentidos. Es tal la cantidad de datos que recibimos diariamente que no podríamos incorporarlos en su totalidad y menos comprenderlos.

Recurrimos automática e inadvertidamente a un procedimiento de selección que nos permite adecuar ese volumen de información a nuestra capacidad de percepción.

Este sistema de filtro de datos está provisto por nuestra programación, o sea la forma que nos enseñaron a ver las cosas y experimentarlas y es diferente para cada persona según su condicionamiento cultural. Cada dato que nos llega será comprendido, rechazado o distorsionado según nuestro filtro personal. Esto nos muestra que sólo vemos lo que queremos ver y oímos lo que queremos oír. La realidad se vuelve inexistente dado que consiste en un reflejo en espejo de la proyección masiva de nuestros pensamientos y emociones. Tal como pensemos las cosas, así serán para nosotros. Basta con ver cómo, una persona con temple paranoide, que vive permanentemente amenazada, ve lo que es real sólo para su mente. Incluso las palabras actúan como filtro.

Cuando adherimos un significante a un objeto de la realidad, dejamos de ver ese objeto, vemos el nombre que le dimos. Veremos una mesa o un árbol y dejaremos de ver esa mesa y ese árbol, el sujeto estará mediatizado por el lenguaje.

Los apegos también son un elemento de filtro que polarizan y distorsionan lo que sentimos y vemos. Son falsas necesidades de las cuales estamos convencidos que son imprescindibles para nuestra felicidad. Cada vez que ponemos condicionamientos, expectativas o exigencias a lo que debe suceder, a lo que otra persona debe hacer o a lo que debemos poseer para poder experimentar la felicidad, estamos creando un apego. Cuando nos preguntamos con honestidad: ¿a qué estoy apegado?. Nos daremos cuenta que la mayoría de nosotros tenemos varios apegos. La descripción puede ser muy extensa e incluir cosas tales como el dinero, éxito, coches, chocolate, persona o personas, silueta, etcétera. Pero también podemos tener apegos con el dolor, la ira, la culpa, la depresión, drogas y el sufrimiento entre muchos más.

La mayor parte del tiempo nuestros apegos tienen objetivos definidos y cuando estos no se satisfacen, nos sentimos desilusionados o intranquilos. Si nos apegamos a una persona, esta atadura es muy importante para nosotros. Cuando esta persona “no cumpla y entregue” exactamente lo que pretendemos, nos sentiremos víctimas e incapaces de controlar nuestras vidas. De esta manera los apegos se convierten en nuestros carceleros y nos vemos apresados en las cadenas de nuestras expectativas.

Aprendimos que si no conseguíamos esas cosas, no seríamos felices. Si no llega lo que esperamos nos sentimos desdichados.

La raíz de la tristeza es el deseo, el apego, y éste es la necesidad de las personas de satisfacción personal y poco tiene que ver con el amor verdadero. Si nos mantenemos sólo en la necesidad del prójimo es que estamos programados para la desdicha.

Nuestros apegos nos impiden reconocer nuestra esencia espiritual y descubrir que la verdadera felicidad se encuentra solamente en nuestro interior. Los apegos convertidos en ídolos nos mantienen separados unos de otros y en realidad, nos alejan cada vez más del amor y la intimidad que buscamos en la vida.

Casi todos nosotros vemos que nuestras relaciones se extinguen cuando queremos dominar a otra persona y hacerla cumplir nuestras condiciones y expectativas. No caemos en cuenta que le estamos dando a esa persona la llave de nuestra felicidad o desdicha según se comporte o no de acuerdo con lo que esperamos de ella.

¿Cómo se sale de esto? ¿Cómo se hace? Sólo hay una manera de escapar y es desprogramarse. Usted no puede cambiar por un esfuerzo de la voluntad. Sí puede cambiar su comportamiento, pero no Usted. Sólo se cambia por medio de la conciencia y la comprensión y ya no hay violencia en el intento de cambiar.

No cambie de lugar los muebles y siga con lo mismo, cambie Usted. Pero, ¿qué quiere decir comprender?. Es comprender de qué manera desesperada estamos aferrados a nuestros apegos que la realidad amenaza constantemente. Por ejemplo, temo que un amigo/amiga deje de quererme, que pueda preferir a otra persona. Alguien me lavó el cerebro para creer que necesito su amor. Pero nadie necesita el amor de nadie, sólo escapar de mis deseos, mi programación y mi fantasía sobre esas personas, situaciones o cosas. La necesidad no es real, es como si Usted dijera: yo puedo ser perfectamente feliz sin ti. Y al decirte esto encuentro que puedo disfrutar plenamente de tu compañía, sin depender, sin aferrarme, queriéndote más que nunca.

Tú eres libre y yo también y esto nos une. La felicidad es un estado en el cual no hay ilusiones, en donde se descarta la ilusión, sólo se ve lo real. Solamente me estoy engañando si creo que sin un afecto, empleo, profesión, amigo, dinero, etcétera, no seré feliz. Todos somos libres y tenemos miedo de serlo.

No siempre cambiaremos el mundo pero siempre podemos cambiar nuestras mentes. Podemos aferrarnos a nuestros apegos o abandonarlos. Cuando los abandonamos, rompemos las cadenas, nos liberamos de nuestro papel de víctimas y nos abrimos a la capacidad de elegir y amar verdaderamente. Para tener relaciones amorosas es útil reconocer nuestros apegos y no hacer de ellos la condición en que se basen nuestro amor, felicidad y bienestar

FUENTE: DESCONOZCO EL AUTOR

EL EGO……

ego

Hemos dicho que el estar despierto es soltarse, es no tener ataduras con lo físico, es vivir en armonía con el espíritu. Estar despierto es vivir la verdadera felicidad.Cuando estamos dormidos nos anclamos y basamos nuestra felicidad en el Ego. El Ego es nuestra ancla.

El Ego está reflejado en la expresion «YO TENGO» mientras que el Espíritu lo está en la expresión «YO SOY» .«YO TENGO» significa posesión, control, seguridad, pasión, soledad, envidia, poder, reconocimiento, avaricia y lástima. “YO SOY” significa Amor (incondicional), Fé, confianza, desprendimiento. Ser Feliz significa vivir en el YO SOY y comprender esto es despertar.

Pero si estamos dormidos caemos en el autoengaño de creer que ser feliz es alimentar nuestro Ego.

Veamos un ejemplo :

Rosa dice ser infeliz porque Pedro, el amor de su vida, la abandonó luego de 3 años de relación. Pedro decidió terminar la relación porque dijo haberse enamorado de otra mujer.

«Me siento la persona más desdichada del mundo, Pedro me traicionó y me decepcionó pero yo aun lo amo y no puedo vivir sin él “ y termina su llanto con esta frase lapidaria: «nunca más volveré a enamorarme ».

Analicemos lo ocurrido hasta ahora a la amiga Rosa. Ella manifiesta que no es feliz a causa del abandono de Pedro. Es decir, « YO NO TENGO » a Pedro, luego no es feliz. Su felicidad, segun ella, depende de si Pedro esta con ella o no. Es decir, podemos decir entonces que si en lugar de abandonarla, Pedro hubiera decidido « sacrificar » sus sentimientos hacia su nuevo amor y continuar con Rosa, Ella aun sería feliz. Aun peor, Si Pedro, un vivaracho de primera, hubiera optado por mantener su nueva relación a espaldas de Rosa y así disfrutar de los dos frentes, Rosa aun sería feliz (mientras no se entere). Para Rosa felicidad es «YO TENGO A PEDRO».

Veamos como continua la historia :

Estando Rosa aun transitando por la vía del despecho hacia Pedro, ella se siente la mujer más horrible del Universo. Ella cree percibir burlas de las personas en la calle pues ella tiene en su rostro la marca de la mujer traicionada. Nada le sale bien, esta a punto de perder su empleo pues sus últimas decisiones no han sido acertadas. La mala suerte le persigue.

Un día, conoce a un joven llamado Miguel. Miguel se le acerca y con toda «originalidad» le dice :« La Princesa está triste.. Qué tendrá la Princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa…. ». Rosa, (que no conoce a Ruben Darío) de repente vió el Sol salir resplandeciente en frente de ella. Si!, el Sol tenía el rostro de Miguel y un destello de luz apareció en sus ojos.No lo podía creer, la felicidad estaba tocando a su puerta otra vez!..

Pedro?, quien es ese?. Es que acaso esta es otra Rosa? no, no,es la misma. Pero si ella nos contó apenas unos minutos atrás que era el mar de la infelicidad personificado?. Ah, pero sucedió un milagro: ahora Rosa «TIENE» a Miguel.

Los seres humanos basamos nuestra felicidad fuera de nosotros. Tiramos el ancla y zas! allí nos quedamos, atados. Creemos que somos felices si tenemos posesión, si tenemos el control, si nos sentimos seguros, si somos reconocidos e incluso si somos compadecidos. Si algo de esto falla, cuando nuestro Ego no está suficientemente alimentado, entonces decidimos que somos infelices y solo recuperamos nuestra felicidad cuando nos anclamos a algo o alguien más.

Si estamos despiertos todos los valores físicos y materiales pierden sentido.

Vivo sin ataduras, no tengo pesadas anclas que me retengan. Mi felicidad depende de MI, del «YO SOY». No pierdo energía buscando afuera lo que siempre ha estado dentro de mí, porque la felicidad es parte de mi esencia.

Ser feliz es liberarse de todo sentido de propiedad. Los bienes físicos solo satisfacen mis necesidades: vivienda, diversión, placer, alimentación, orgullo, comodidad pero NO son mi felicidad. Son satisfacción. Son Ego.

Ojo!, no estoy diciendo que debamos desprendernos de los bienes materiales (el dinero entre ellos). Estos representan el esfuerzo por nuestro trabajo. Si los tenemos debemos disfrutarlos con orgullo y hacer un uso racional de ellos; pero NUNCA caigas en el error de pretender de que son TU felicidad.

Tu felicidad es precisamente no anclarte a ellos. Si los tienes disfrútalos, si no los tienes se igualmente feliz.

Hay una frase del Budismo chino que dice «El canto de un Ruiseñor es hermoso cuando se escucha pero es extraordinario cuando no se escucha » .

Que maravilla de mensaje!

Si el ruiseñor canta, su canto es hermoso para mi. Pero si el Ruiseñor no canta, su canto sigue siendo hermoso para mi. Eso es felicidad!

Disfrutar de lo físico sin depender de ello. Si lo tengo, si está conmigo: excelente. Si no lo tengo, si no está conmigo: Mejor!. Porque «YO SOY» quien decide. La felicidad esta dentro de mí. YO SOY la felicidad.

Despierta! Despierta! Estas perdiendo el tiempo de ser Feliz.

EL EGO Y EL ESPÍRITU

A la inmensa mayoría de las personas no les (nos) interesa “lo que es”, sino “cómo se ven” o, qué calidad de imagen proyecta. Les interesa la imagen más que la objetividad. Y así, el hombre de la sociedad se lanza a participar en esa carrera de las apariencias, en el típico afán de ‘quién engaña a quién’, de cómo lograr mejor impresión. El mundo es un inmenso estadio en el que “el orgullo de la vida” juega un gran match de las etiquetas, formas sociales y exhibiciones económicas para competir por la imagen social, un combate en el que a los seres humanos no les interesa ser, sino parecer.

EL ESPÍRITU Y EL SER:

El Espíritu siempre ha sido esquivo. Hemos sido esquivos (as) al Espíritu: “eso son cosas de locos”, dicen los materialistas. El Ser – o Espíritu -, nos sostiene a todos, es nuestra fuente de aliento y vida y, sin embargo, es algo sobre lo cual nuestros padres nos enseñaron muy poco. Juan nos dice: “Ya estaba en el mundo, este mundo que no lo reconoció. Vino a su propia casa y los suyos no lo recibieron”.

Una antigua escritura de la India nos dice sobre el Espíritu, lo siguiente: ” Un cuchillo no Lo puede cortar, el agua no Lo puede mojar, el Viento no Lo puede alejar, el sol no Lo puede secar”.

Cada molécula del universo esta llena de Ser; cada pensamiento, cada trozo de información que nos llega a través de los cinco sentidos no es otra cosa que Ser. Pero podemos pasar por alto al Ser porque este mantiene un silencio total, como un maestro coreógrafo que nunca participa en la danza. En verdad, El siempre existió y existirá. Sólo necesitamos apertura para estar “en espíritu” o, inspirados.

EL EGO Y EL YO:

Así como hay dos polos en un imán, uno positivo y uno negativo; las personas también cargamos con dos personajes en disputa; uno de ellos es el que se afana por el éxito material y el otro que aspira a elevarse espiritualmente. La descripción brindada por Sogyal Rinpoche en la obra “El libro tibetano del vivir y del morir” explica a las mil maravillas este descubrimiento: “Dos personas han estado viviendo en ti durante toda tu existencia. Una es el ego: charlatana, exigente, histérica, calculadora; la otra es el ser espiritual oculto, cuya queda y sabia voz has oído y atendido sólo en raras ocasiones”.

EL EGO O LA MÁSCARA SOCIAL:

La pequeña palabra “ego” ha tenido varios significados. Para la escuela freudiana es “el aspecto consciente de la psique que decide entre los instintos básicos del ello y la moralidad del superyo”:
Definición muy académica. El estereotipo de este modelo suele ser varón. La persona con “problema de ego” se considera que es jactanciosa, egoísta, desdeñosa, vanidosa y, por lo general, desagradable, o también, la persona dedicada al odio, la malicia y la destrucción. También se ha considerado al ego como algo que está dentro de nosotros, controlando nuestra vida cotidiana, presionándonos para que mostremos una “buena imagen”.

Atención: Se puede ser altruísta y bondadoso para mostrarse ante los demás… y eso también es ego.

Para los fines que nos proponemos, sugerimos otra definición del “ego”: “Consideremos al ego como la idea que cada uno de nosotros tiene de sí mismo. Es decir, que el ego no constituye mas que una idea, una ilusión, pero una ilusión que ejerce gran influencia”. Nadie ha visto al ego. Se trata más bien de un fantasma que aceptamos que controle nuestra vida. El problema es que mantener esta ilusión puede impedirle conocer su verdadero yo, su esencia espiritual.

Opinamos que el ego es una disposición del pensamiento errónea que intenta presentarle como a usted le gustaría ser, en lugar de cómo es en realidad.
En esencia, el ego, la idea de uno mismo, la máscara, el papel que estamos desempeñando; supone una forma distorsionada de afirmar y vivir la existencia. A esta máscara social (el ego) le gusta la aprobación, quiere controlar situaciones y personas, y se apoya en el poder porque vive en el temor.

SUGERENCIAS PARA SUPERAR EL EGO Y ALCANZAR LA CONCIENCIA SUPERIOR:

Las siguientes sugerencias te ayudarán a ponerte en contacto con el ego y superarlo:

* Intenta conocer tu ego y determinar cuando tu ego influye y domina tu vida. Pregúntate:estoy escuchando mifalso yo o a mi yo espiritual?.
A medida que vaya adquiriendo conciencia de su ego, podrá librarse del egocentrismo y entrar en la conciencia superior.

* Comienca a llevar la cuenta de con cuánta frecuencia usa el pronombre “yo”. Al no centrarte en tu propia persona estará superando el ego.

* Comienca a considerar tu ego como una entidad que te acompaña y que tiene un propósito. Es invisible y siempre está a tu lado.
Trata de convercerte de que tu estás separado de Dios, de tu superioridad respecto de otros, y de que eres “especial”. El quiere que tu te sientas ultrajado cuando recibes un trato incorrecto, cuando te insultan, cuando no te acarician; ofendido cuando no sales con la tuya, herido cuando pierdes en una competición. Primero conoce a esta entidad. Luego se percata de que está obrando en ti. Por último, se libre de ella.

* Escucha a los demás y no te centres en sí mismo. Durante las conversaciones, concéntrate en lo que la otra persona está diciendo y en lo que siente. Luego responde con una frase que empiece por “tú, usted”. Esto se denomina escucha activa. Es una manera de contener el ego y permitir que participe el yo espiritual.

* Resiste el hábito de permitir que el ego domine tu vida.
Cuanto más te resistas a permitir que su ego sea quien controle tu vida, más pronto llenará el espacio que antes ocupaban las exigencias de tu falso yo.

* Practiqua la meditación diaria o el acallar su mente para deshacer la ilusión de que está separado del universo y que todas las almas son extensiones de la energía de Dios. Comenzarás a tratar a los demás como te agradaría que te tratasen a ti. te sentirás conectado con todo y con todos.

* Trata de borrar de tu mente la palabra “especial”. Especial implica mejor que, o más importante que. Niega que Dios habita en cada uno de nosotros. Todos somos especiales a los ojos de Dios: por lo tanto, nadie necesita la etiqueta de “especial”. No hay favoritos. No se relega a nadie.
Todos somos Uno.

* Escribe un diario. Trata de describir en que te beneficia sentirse ofendido. Lo que te ofende es obra de tu ego. No pretendas que el mundo debería ser como tu eres y no como en realidad es.

* Dá más de ti mismo y pide menos a cambio. León Tolstoy, pasó de ser un egocéntrico a ser un servidor de Dios, luego de aprender muchas lecciones y pasar por tribulaciones. Y escribió lo siguiente: “El único significado de la vía es servir a la humanidad”. Sea quien acaricie. Sea quien da cariño.

* Recuérda cada día que el más alto culto que puede rendísele a Dios es servir a la humanidad, y que mediante ese acto su yo espiritual te sentirás realizado.

* Pon fin a la búsqueda externa de la libertad y conoce el sabor de la auténtica libertad que es la comunión con su yo espiritual.
La auténtica libertad no necesita nada para demostrar su existencia. Sólo siendo auténticamente libre podrás amar, porque no existe amor sin libertad. La falsa libertad exige que tenga a la mano algo que dé fe de su existencia.

* Pedir reconocimiento por alguna cosa que has hecho y enfadarte o preocuparte si no lo obtienes.* Intentar atraer la atención hablando de tus problemas, contar la historia de tus enfermedades o montar una escena.

* Dar tu opinión cuando nadie te la ha pedido y cuando no tiene ninguna influencia en la situación.

* Estar más atent@ a la impresión que causas en tu interlocutor que no en él mismo, es decir, usar a la gente como espejo de tu ego o como potenciador de tu ego.

* Querer impresionar a los otros a través de tus posesiones, conocimientos, aspecto físico, nivel social, fuerza física, etc.

* Reaccionar con ira contra una situación o una persona.

* Tomarse las cosas personalmente, sentirse ofendid@.

* Creer que tienes razón y que los otros están equivocados a través de futiles quejas mentales o verbales.

* Querer que te vean o parecer importante.

Cuando detectes uno de estos esquemas en ti, te sugiero que hagas un experimento: descubre qué se siente y qué pasa si abandonas este comportamiento.

FUENTE: DESCONOZCO EL AUTOR, TOMADO DE LA WEB

 

 

LAS CUATRO NOBLES VERDADES

BUDISMO 01

 

La primera noble verdad es la verdad del sufrimiento, el hecho que nuestra felicidad desaparece constantemente. Todo está sujeto a la impermanencia. La ignorancia, el apego y la ira son las causas de nuestro incesante sufrimiento.
La segunda noble verdad es comprender las causas del sufrimiento.
La tercera noble verdad es cuando eliminas las del sufrimiento (las ilusiones); el sufrimiento cesa.
La cuarta noble verdad es que existe una vía que conduce el cese del sufrimiento.
Estas verdades parten de otras dos verdades, a saber, la verdad relativa, esto y eso, yo y aquel, parecen que existan de manera independiente y la segunda la verdad absoluta, todo objeto y todo ser existe dependiendo de las demás entidades.
La ausencia total de existencia independiente por parte de los fenómenos es lo que llamamos vacuidad. Los fenómenos se manifiestan dependiendo de condiciones y carecen por completo de una existencia independiente; si dichas condiciones no se dan, tales fenómenos no existen, y si dejan de darse, dejan de existir.
La verdadera vía que conduce al cese del sufrimiento es…. la compasión. Implica una mente amable y bondadosa,de servir y beneficia es decir, desarrollar la motivación de servir y beneficiar a los demás. Es necesario minimizarlos efectos de divisiones dentro de la humanidad -raza, cultura, apariencia y tradiciones filosóficas. Los seres humanos somos seres de la misma especie, y todos tenemos un denominador común.
 
La Octuple Vía
La vía es la esencia del estilo budista
  • La comprensión correcta
  • El pensamiento correcto
  • El habla correcta
  • La conducta correcta
  • El trabajo correcto
  • El esfuerzo correcto
  • La atención correcta
  • La concentración correcta

Etica fundamental

Las tres acciones no virtuosas físicas:

  • Quitarle la vida a un ser vivo
  • Robar
  • Cometer adulterio

Las cuatro acciones no virtuosas verbales:

  • Mentir
  • Dividir
  • Insultar a los demás
  • Necedad

Las tres acciones no virtuosas mentales.

  • Codiciar
  • Intención dañina
  • Visión errónea

Elegir un maestro

Podemos pensar lo siguiente: “Dado que los Budas trabajan activamente por el bienestar de los seres sintientes, y nosotros nos hallamos entre los que buscan la liberación, ha de existir un medio por el cual podamos recibir la inspiración y bendición”. Este es papel del maestro espiritual, pues él es quien provoca la transformación dentro de nuestra mente.

NAMASTE

¿QUE ES EL BUDISMO?

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“Practicar el budismo es librar una batalla entre las fuerzas negativas y las fuerzas positivas de nuestra mente. El meditador busca debilitar lo negativo y desarrollar y aumentar lo positivo.
Cuando mejor se comprenda el dharma, menor será el apego al orgullo, al odio, a la avaricia y a otras emociones negativas que tanto sufrimiento causan.
La palabra dharma en sánscrito significa “lo que contiene”. Todo lo que existe es dharma, en el sentido que contiene y soporta su propia entidd o caracter. En terminos generales, cualquier acción noble del cuerpo, el habla o la mente se considera un dharma porque mediante esa acción se nos contiene o protege de toda clase de desastres.
El Buda
El origen del sufrimiento es la ignorancia, que aquí significa la percepción errónea del ser.
La principal motivación que condujo al Buda a desarrollar todas las cualidades del cuerpo, habla y la mente fue la compasión. Tambien la esencia de nuestra práctica debería ser el deseo de ayudar a los demás. Todas las enseñanzas del Buda intentan desarrollar esta clase de corazón y mente altruista. La vía del Buda se basa en la compasión, el deseo de que los demás seres se liberen del sufrimiento.
El dharma en el Tibet
Esta vida es única, como tambien lo es el dharma al que tenemos acceso.
El budismo no llegó al Tibet haste el siglo VIII y en el siglo IX el rey Langdarma prohibió su práctica..
En el siglo XI surgió la confusión, ya que existían dos maneras de enfocar la práctica. El sutra, o la vía del estudio y la práctica que requiere pasar por muchas vidas antes de alcanzar la iluminación; y el tantra, prácticas secretas, que permiten alcanzar la iluminación en una sola vida. El moje indio llamado Atisha consiguió reunir las diferentes ramas filosóficas budistas. Todas las escuelas filosóficas lo consideraban un maestro serio e imparcial.
Hay cuatro escuelas: Nyingma, Sakya, Geluk y Kagyu. Es un error afirmar que una escuela es superior a las demás. Todas siguen a Buda Shakyamuni; todas combinan los sistemas sutra y tantra.
Mucha gente ve como algo negativo la práctica de la tradición o religión espiritual. Los defectos que ven no provienen de las tradiciones mismas, sino de las personas que afirman ser seguidoras de esas tradiciones.
Mucha gente llega a la conclusión que la religión es perjudicial, por lo que rechazan cualquier forma de fe. Otros son completamente indiferentes a la práctica espiritual y están contentos con su modo de vida mundano. Sin embargo, todos coinciden en su deseo instintivo de ser felices y no sufrir.
En la práctica budista, en lugar de esquivar los sufrimientos, los visualizamos para poder estar preparados cuando los tengamos delante..
El budismo es un tesoro destinado al mundo entero. Escuchar y mostrar estas enseñanzas es contribuir a la riqueza de la humanidad.
Los exiliados tibetanos, padecemos la tradegia de haber perdido nuestro país, pero eso no nos impide practicar el dharma. Vivamos donde vivamos, tenemos acceso a las enseñanzas del Buda.
Debemos utilizar todas las oportunidades para practicar la verdad y mejorar. Las actividades de este mundo son como ondas en una laguna: cuando desaparece una, enseguida aparece otra; no tienen fin. Las actividades mundanas sólo terminan con la muerte; deberíamos de tratar de buscar un momento de nuestra vida cotidiana para practicar el dharma.”

NAMASTE

SOBRE LA FELICIDAD

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“¿Cuál es el propósito de la vida?…… Yo creo que el propósito de la vida es ser feliz.
Podemos dividir la felicidad y el sufrimiento en dos categorías fundamentales: mental y física. A menos de que estemos gravemente enfermos o carezcamos de lo imprenscindible para vivir el estado físico juega un papel secundario en la vida……… La mente, en cambio, registra hasta el último acontecimiento.
El mayor grado de tranquilidad interior se obtiene desarrollando el amor y la compasión.
Mientras vivamos, estamos destinados a encontrar problemas. Si cuando eso ocurre perdemos la esperanza, nuestra capacidad disminuye. Si por el contarrio recordamos que todo el mundo sufre, esta perspectiva aumentará nuestra determinación y capacidad para superar los problemas. Es posible ver cada nuevo obstáculo como otra valiosa oportunidad para mejorar la mente.
 
NUESTRA NECESIDAD DE AMOR
La interdepencia es una ley fundamental de la naturaleza.
Todos los fenómenos se generan dependiendo de patrones sutiles de energía. Sin la debida interación, se disuelven y descomponen.
No somos objetos creados por máquinas. Es un error poner todas nuestras esperanzas de alcanzar la felicidad exclusivamente en el desarrollo externo.
ejando a un lado la compleja cuestión de la creación y la evolución de nuestro universo, estaremos de acuerdo en que cada uno de nosotros somos el producto de nuestros padres. El amor de nuestros padres está presente desde el momento mismo de nuestra concepción. Además, dependemos por completo de los cuidados de nuestra madre; el estado mental de una embarazada tiene un efecto físico dircto en la criatura que está por nacer.
Luego está el crítico periodo correspondiente al desarrollo del cerebro, desde el nacimiento hasta los tres o cuatro años, durante el cual las muestras físicas son fudamentales.
Alcanzada la edad escolar, corresponde a los profesores satisfacer su necesidad de apoyo. Si asume la responsabilidad de preparar a los alumnos para la vida, dejará una impronta indeleble en sus mentes.
La felicidad del niño dependen directamente del amor.
De igual modo, con el médico que tiene un trato cálido y humano, nos sentimos tranquilos. En las conversaciones que mantenemos en nuestra vida cotidiana, cuando nuestro interlocutor habla con calor humano, nos gusta escucharle y respondemos de igual modo.
Creo que nadie nace libre de la necesidad del amor.
Ningún objeto material puede hacernos sentir amados, pues nuestra identidad más profunda y nuestra verdadera idiosincracia, descansa en la naturaleza subjetiva de la mente.
 
 
COMPASION
Es preciso tener claro que entendemos por compasión.
El amor que sienten los padres por un hijo guarda relación con necesidades emocionales, lo que no es del todo compasivo. El amor de dos esposos tiene que ver más con el apego. Nuestro deseo puede ser tan fuerte que la persona nos parece buena cuando en realidad es muy negativa. Tendemos a exagerar las cualidades positivas. Cuando la actitud cambia, el otro conyuge se siente decepcionado y tambien cambia. Eso indica que el amor está motivado por la necesidad personal.
La verdadera compassión no es sólo una respuesta emocional, sino un compromiso firme basado en la razón. La actitud verdaderamente compasiva hacia los demás no cambia cuando estos muestran un comportamiento negativo..
Una vez que reconoces que todos los seres son iguales en su deseo de felicidad y su derecha a alcanzarla, desarrollas un pensamiento altruista universal. El deseo de ayudarles activamente, que no es selectivo: va dirigido a todos por igual.
 
 
LOS PRIMEROS PASOS HACIA LA COMPASION
Deberíamos por empezar a disipar los principales obstáculos para la compasión: la ira y el odio.
La ira aporta energía cuya naturaleza es ciega: no podemos saber con certeza si el resultado será positivo o negativo.. La energía fruto de la ira casi nunca es de fiar. La ira llevada al extremo, la persona enloquece y actúa de forma que resultan pejudiciales para ella y los demás.
Es posible desarrollar na energía igualmente contundente que es fruto de la razón y la paciencia. Muchas personas ven estas cualidades como signos de debilidad. Todo lo contarrio: son los verdaderos signos de la fuerza interior.
Por consiguiente, cuando surja un problema trata de conservar la humildad, mantén una actitud serena y concéntrate en que el resultado sea justo.
Las represalias basadas en la energía de la ira ciega raras eces cponsigue su propósito.
 
 
AMIGOS Y ENEMIGOS
Deberíamos ver a nuestros en emigos como nuestros mejores maestros. Para una persona que valora la compasión y el amor, practicar la tolerancia es fundamental.
La ira y el odio son siempre emociones dañinas. En realidad, son nuestros verdaderos enemigos.
 
 
LA COMPASION Y EL MUNDO
No es necesarios que nos volvamos religiosos, ni que creamos en una ideología. Lo único que necesitamos en desarrollar nuestras cualidades humanas positivas.”

NAMASTE