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LA PAZ ESTÁ EN CADA PASO – Thich Nhat Hanh

Extraído por Tahíta del libro de Papel y Tinta  “La Paz está en cada Paso” de Thich Nhat Hanh

 

Autor: Arnold  Koetler

 

 

Esta mañana, mientras caminaba lentamente y con plena presencia por un bosque de robles, vi salir el sol, brillante y anaranjado en el horizonte. La imagen me transportó de inmediato a la India, donde el año pasado, con un grupo guiado por Thich Nhat Hanh, recorrí los lugares donde le Buda impartió sus enseñanzas. Caminando hacia una cueva cercana a Bodh Gaya, nos detuvimos en un campo rodeado de arrozales a recitar éste poema:

 

La paz está a cada paso.

El sol rojo y radiante es mi corazón.

Cada flor sonríe conmigo.

Que verde y tierno es todo lo que crece.

Qué fresco es el viento.

La paz está a cada paso.

Transforma el sendero interminable en alegría.

 

Estos versos resumen la esencia del pensamiento de Thich Nhat Hanh: la paz no es algo externo ni algo que deba perseguirse o conquistarse. Para alcanzarla, basta con vivir plenamente el presente, en forma pausada, disfrutando cada paso y cada respiración. La paz ya está presente en cada paso, y si caminamos así, las flores se abrirán bajo nuestros pies a cada paso. De hecho, las flores nos sonreirán y nos desearán el bien a lo largo del camino.

En una sociedad como la nuestra, que da tanta importancia a la rapidez, la eficacia y el éxito material, la capacidad de Thich Nhat Hanh de caminar pausada, serena y atentamente y de enseñarnos a hacerlo, explica el entusiasmo con que ha sido recibido en occidente. Aunque se expresa con sencillez, lo que trasmite revela la quinta esencia de un profundo conocimiento de la realidad que proviene de sus meditaciones, su formación y la labor que realiza.

Sus enseñanzas se centran en la respiración consciente – el estar atento a cada respiración- y, a través de esto, en estar plenamente presentes en cada acto de la vida cotidiana. Para él, la meditación no es una actividad que se circunscriba a la sala de meditación. Es igualmente sagrado lavar platos con plena consciencia, hacer una profunda reverencia o encender incienso. También nos dice que con solo sonreír, relajamos cientos de músculos en todo el cuerpo, lo que él define como “yoga bucal”.

Thich Nhat Hanh nos recuerda que la paz y la felicidad están a nuestro alcance, basta con calmar nuestra distraída corriente de pensamientos, de tal modo que podamos regresar al momento presente y tomar consciencia del cielo azul, la sonrisa de un niño, un hermoso amanecer.

“Si estamos en paz, felices, podemos sonreír, y todos los miembros de nuestra familia, toda la sociedad, puede disfrutar de nuestra paz”.

 

Autor: Arnold  Koetler

Fuente.Introducción al libro  “La Paz está en cada Paso” de Thich Nhat Hanh

MENTE SENCILLA

 

Enfréntese a las cosas con facilidad, pero internamente hágalo en un estado de plenitud y alerta.

No deje que se escape un instante sin haber estado totalmente atento a lo que ocurre dentro y alrededor de usted. Esto es lo que implica ser sensible, no a una cosa o dos, sino ser sensible a todo.

Ser sensible a la belleza y resistir la fealdad, es engendrar conflicto. ¿Sabe?, cuando uno observa percibe que la mente está siempre juzgando –esto es bueno y aquello es malo, esto es blanco y eso es negro- juzgando a la gente, comparando, sopesando, calculando.

La mente está perpetuamente inquieta. ¿Puede la mente vigilar, observar sin juzgar, sin calcular? Percibir las cosas sin nombrarlas, sólo vea si la mente puede hacerlo.

Juegue con esto. No lo fuerce, deje que la mente se observe a sí misma. Casi todos los que intentan ser sencillos empiezan con lo externo, descartando, renunciando, etc. etc.; pero en lo interno siguen siendo complejos. Con la sencillez interna, lo exterior se corresponde con lo interno.

Ser sencillo internamente es estar libre del apremio por el “más”, es no pensar en términos de tiempo, de progreso, de éxito. Ser sencillo implica para la mente librarse de todos los resultados, vaciarse de todo conflicto. Esta es la verdadera sencillez.

¿Puede la mente dejar de batallar entre lo bello y lo feo, dejar de aferrarse a lo uno y desechar lo otro?

Este conflicto la vuelve insensible y exclusiva. Cualquier intento por parte de la mente para encontrar una línea indefinida entre lo bello y lo feo, sigue siendo parte de lo uno o de lo otro.

El pensamiento no puede, haga lo que haga, librarse de los opuestos; es el pensamiento mismo el que ha creado lo bello y lo feo, lo bueno y lo malo. No puede, por tanto, librarse de sus propias actividades.

Todo cuanto puede hacer es quedarse quieto, no optar. La opción es conflicto y la mente se halla de vuelta metida en sus propios enredos. Cuando la mente está quieta, se ha liberado de la dualidad.

 

J.Khrishnamurti

 

ANGELES HUMANOS

Es innegable que todos estamos atravesando grandes desafíos, y la necesidad de realizar cambios es apremiante. A cada persona se la está retando en aquellas áreas de su vida que necesitan una transformación, para que pueda seguir evolucionando.

Para mucha gente estos retos están relacionados con su economía, ya que este es un tema que ha sido mal interpretado en el pasado. Nos han enseñado ideas erróneas al respecto, y el mundo entero necesita hacer un cambio de enfoque, para poder vivir la verdadera abundancia desde otra perspectiva.
Para otras personas los desafíos se presentan en sus relaciones personales. Viejos paradigmas se están cayendo, y es necesario aprender a amarnos y relacionarnos de un nuevo modo, libres de condicionamientos impuestos.

Otros están pasando por problemas de salud, y también en este campo es importante comprender que tanto la salud como la enfermedad deben ser encarados de un modo distinto a como nos han enseñado en el pasado.

Pero más allá de cuál sea el desafío por el que estemos pasando, siempre contamos con la mágica ayuda de ángeles disfrazados de humanos.

Estos amorosos seres pueden ser terapeutas o sanadores, personas que han dedicado toda su vida a ayudar a los demás.
Pero un ángel humano también puede ser un amigo del alma, aquel que está siempre a nuestro lado, dándonos su Amor, ayuda práctica y consuelo.

Sin embargo, la verdad es que podemos encontrar a estos ángeles humanos en todos lados… Quizás sea el empleado de una oficina del gobierno, que nos atiende con suma amabilidad y, saltándose algunas reglas, nos resuelve un problema importante. O puede ser alguien que encontramos en una tienda, y que con su mirada y sonrisa nos da ánimos.

Tal vez te llegue un mensaje que necesitabas escuchar a través de una persona con la cual conversas en el ascensor, en la fila del supermercado o en un lugar insospechado. Y de repente tienes ante ti a una valiosa guía, que apareció en tu vida en el momento que más la necesitabas.

Reconocer y abrirnos a estos ángeles humanos nos recuerda que en realidad nunca estamos solos, y que hay una fuerza mayor que nos apoya incondicionalmente. También nos muestra con claridad que por más difícil que sea la situación por la que estamos pasando, siempre nos llegará la ayuda necesaria para superarla.

Para poder recibir la ayuda de estos seres tenemos que estar abiertos y confiados. Pues es justamente en los momentos desafiantes cuando más necesitamos mantenernos tranquilos, fluyendo momento a momento, y confiando de todo corazón en que la solución siempre llega.
Y entonces suceden los milagros…

 

Enriqueta Olivari

“¿Quién puede hacer que amanezca?” (Anthony De Mello)

 

 

Mientras  lees y te esfuerzas por penetrar en el críptico lenguaje del Maestro, tal vez, sin darte cuenta, tropieces con la Enseñanza Silenciosa que se esconde en est0s textos y resultes  despierto… y transformado.

 

 

¿Existe eso que se llama “Un minuto de sabiduría”?.

Por supuesto que existe, replicó el maestro.

Pero un minuto ¿no es demasiado breve?.

No, es cincuenta y nueve segundos demasiado largo.

 

Milagros

Un hombre recorrió medio mundo para comprobar por sí mismo la extraordinaria fama
de que gozaba el Maestro.

“¿Qué milagros ha realizado tu Maestro?”, le preguntó a un discípulo.

“Bueno, verás… , hay milagros y milagros. En tu país se considera un milagro el que Dios haga la voluntad de alguien. Entre nosotros se considera un milagro el que alguien haga la voluntad de Dios”.

 

Sensibilidad

¿Cómo puedo yo experimentar mi unidad con la creación?

Escuchando, respondió el Maestro.

¿Y cómo he de escuchar?

Siendo un oído que presta atención a la cosa más mínima que el universo nunca deja de decir.

En el momento que oigas algo que tú mismo estás diciendo, detente.

 

Vigilancia

¿Hay algo que yo pueda hacer para llegar a la iluminación?

Tan poco como lo que puedes hacer para que amanezca por las mañanas.

Entonces, ¿para qué valen los ejercicios espirituales que tú mismo recomiendas?

Para estar seguro de que no estáis dormidos cuando el sol comienza a salir.

 

Presencia

¿Dónde debo buscar la iluminación?.

Aquí.

¿Y cuándo tendrá lugar?.

Está teniendo lugar ahora mismo.

Entonces, ¿por qué no la siento?.

Porque no miras.

¿Y en que debo fijarme?.

En nada. Simplemente mira.

Mirar ¿qué?.

Cualquier cosa en la que se posen tus ojos.

¿Y debo mirar de alguna manera especial?.

No. Bastará con que mires normalmente.

Pero ¿es que no miro siempre normalmente?.

No.

¿Por qué demonios…?

Porque para mirar tienes que estar aquí, y casi siempre no lo estás.

 

Interioridad

El discípulo quería un sabio consejo

Ve, siéntate en tu celda, y tu celda te enseñará la sabiduría, le dijo el Maestro

Pero si yo no tengo ninguna celda… Si yo no soy monje…

Naturalmente que tienes una celda. Mira dentro de ti.

 

 

Carisma

El discípulo era judío. ¿Qué es lo que debo hacer para ser aceptable a Dios?, preguntó.

¿Y cómo voy a saberlo yo? Respondió el Maestro. Tú Biblia dice que Abraham practicaba la hospitalidad y que Dios estaba con él. Que a Elías le encantaba orar y que Dios estaba con él. Que David gobernaba un reino y que Dios también estaba con él.

¿Y tengo yo alguna forma de saber cuál es la tarea que se me ha asignado?

Sí. Trata de averiguar cuál es la más profunda inclinación de tu corazón, y síguela.

 

 

 

Ofuscación

¿Cómo alcanzaré la vida eterna?

Ya es la vida eterna. Entra en el presente.

Pero ya estoy en el presente… ¿o no?.

No

¿Por qué no?

Porque no has renunciado al pasado

¿Y por qué iba a renunciar a mi pasado?. No todo el pasado es malo…

No hay que renunciar al pasado porque sea malo, sino porque está muerto.

 

 

Ignorancia

El joven discípulo era tan prodigioso que acudían a solicitar su consejo intelectuales de todas partes, los cuales quedaban maravillados de su erudición.

Cuando el Gobernador andaba buscando un consejero, fue a ver al Maestro y le dijo: Dime, ¿es verdad que ese joven sabe tanto como dicen?

A decir verdad, replicó el Maestro con ironía,  lee tanto que yo no sé cómo puede encontrar tiempo para saber algo.

 

 

Veneración

A un discípulo que se mostraba excesivamente respetuoso le dijo el Maestro:

Si la luz se refleja en la pared, ¿por qué veneras la pared?. Intenta prestar atención a la luz.

 

 

Transformación

A un discípulo que siempre estaba quejándose de los demás le dijo el Maestro: Si es paz lo que buscas, trata de cambiarte a ti mismo, no a los demás.

Es más fácil calzarse unas zapatillas que alfombrar toda la tierra.

 

 

Discipulado

A un visitante que solicitaba hacerse discípulo suyo le dijo el Maestro:

Puedes vivir conmigo, pero no hacerte seguidor mío.

¿Y a quién he de seguir, entonces?.

A nadie. El día en que sigas a alguien habrás dejado de seguir a la Verdad.

 

 

Ceguera

¿Puedo ser tu discípulo?

Tan sólo eres discípulo porque tus ojos están cerrados. El día que los abras verás que no hay nada que puedas aprender de mí ni de ningún otro.

Entonces, ¿para qué necesito un Maestro?

Para hacerte ver la inutilidad de tenerlo.

 

 

Llegada

¿Es difícil o fácil el camino hacia la iluminación?

Ni difícil ni fácil.

¿Cómo es eso?

No existe tal camino.

Entonces, ¿cómo se va hacia la meta?.

No se va. Se trata de un viaje sin distancia. Deja de viajar y habrás llegado.

 

Retirada

¿Cómo puedo ayudar al mundo?

Comprendiéndolo, replicó el Maestro.

¿Y cómo puedo comprenderlo?

Apartándote de él.

Pero, entonces, ¿cómo voy a servir a la humanidad?

Comprendiéndote a ti mismo.

 

 

Humildad

A un visitante que a sí mismo se definía como “buscador de la Verdad” le dijo el Maestro: Si lo que buscas es la Verdad, hay algo que es preciso que tengas por encima de todo.

Ya lo sé: una irresistible pasión por ella.
No. Una incesante disposición a reconocer que puedes estar equivocado.

 

Fuente: Libro “¿Quién puede hacer que amanezca?” de Anthony de Mello

 

CULTIVANDO AL TESTIGO- Ram Dass

 

 

Una forma de liberarte del apego es cultivar la conciencia testigo, para convertirte en un observador neutral de tu propia vida. El lugar del testigo dentro de ti es la simple conciencia, la parte de ti que está al tanto de todo – sólo nota, observa, no juzga, sólo está presente, aquí y ahora.

El testigo es en realidad otro nivel de conciencia. El testigo coexiste junto a tu conciencia normal, como otro nivel de conciencia, como la parte de ti que está despertando. Los seres humanos tienen la capacidad única de estar en dos estados de conciencia a la vez.

Ser testigo de uno mismo es como dirigir el haz de una linterna hacia ti mismo. En toda experiencia – sensorial, emocional o conceptual – existe la experiencia, datos sensoriales o emocionales o de pensamiento, y tu conciencia de ello. Ese es el testigo.

El testigo es la conciencia de los propios pensamientos, sentimientos y emociones. Ser testigo es como despertarse por la mañana y al mirarse en el espejo darse cuenta de sí mismo – no juzgar o criticar, simplemente observando neutralmente la calidad de estar despierto. Ese proceso de volverte hacia ti, te saca de estar sumergido en experiencias, pensamientos y sensaciones del exterior.

Junto con esa conciencia de ti mismo llega la sutil alegría de estar aquí, vivo, disfrutando de estar presente en este momento. Con el tiempo, flotando en esa percepción subjetiva, los objetos de la conciencia se disuelven, y entrarás en el Ser espiritual, el Atman, que es conciencia pura, alegría, compasión: el Uno.

El testigo es la herramienta para centrarte. Guía el trabajo interno hacia ti mismo. Una vez que entiendes que hay un lugar en el que no estás apegado, puedes liberarte de los apegos. Casi todo lo que observamos en el universo es un reflejo de nuestros apegos.

Jesús nos advirtió, “No os hagáis de tesoros en la tierra, donde la polilla y el moho corrompen. . . Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará tu corazón también “El deseo crea tu universo. Es la forma en que funciona.

Así que tu primera tarea es trabajar en ti mismo. Lo mejor que puedes hacer por otro ser humano es tener tu propia casa en orden ( tu vida) y encontrar tu verdadero corazón espiritual.

 

– Extracto del libro de Ram Dass recientemente publicado COMO VIVIR DESDE EL CORAZÓN ESPIRITUAL-

Práctica de la conciencia del alma

Cuando nos consideramos un ser espiritual, un alma que se expresa a través del soporte del cuerpo físico, se produce un profundo y beneficioso cambio de conciencia. Algunos pensamientos que nos ayudan a experimentar nuestra identidad espiritual son: Soy un alma y tengo un cuerpo. Soy un ser no-físico, eterno y con la capacidad de trascender las limitaciones del mundo físico. Me expreso de diferentes maneras a través de mi cuerpo, pero tengo una existencia no limitada al mismo. Es decir, el cuerpo constituido por átomos y moléculas de materia, tiene una naturaleza temporal, pero la naturaleza del alma, el ser espiritual, es eterna. Soy un ser de luz espiritual, no-físico.

Diversas imágenes nos pueden ayudar a fortalecer la conciencia de que yo, el alma, soy distinta de este cuerpo físico. El conductor y el coche son dos aspectos diferenciados. Ser un buen conductor requiere gran atención y la habilidad de usar el acelerador, los frenos, las marchas y el volante con precisión, a fin de estar plenamente en control del vehículo y evitar colisiones.

De la misma forma, a medida que nos movemos por la vida, necesitamos mantener en orden nuestras facultades mentales y físicas. Si usamos nuestros pensamientos y sentidos de la manera correcta, nos servirán bien, y nos llevarán a donde elijamos. Sin embargo, si permitimos que nuestros sentidos sean atraídos constantemente hacia diferentes direcciones y nos controlen, es posible que se produzcan accidentes.

Como conductores de nuestro vehículo, el cuerpo, también aprendemos a controlar los sentimientos que se expresan a través de los ojos y de las palabras. Cuando tales sentimientos se mantienen positivos, llenos de consideración y respeto favorece que nuestro viaje sea tranquilo y agradable.

Cuando permanecemos alertas y conscientes del alma, nuestras acciones nos acercan a nuestra verdad y somos capaces de compartirla con aquellos que nos rodean. Cuando perdemos la conciencia aunque sea por un momento, hay peligro. Si erupcionan los malos sentimientos y se expresa la negatividad, se plantan las semillas del conflicto y se desperdician el tiempo y la energía.

Ofrecemos ahora unos pensamientos para experimentar:

Sentado tranquilamente, visualizo mi identidad eterna, el ser de luz, el punto de conciencia, en el centro de mi frente…
Me doy cuenta de que yo soy el ser al mando de este vehículo físico, el cuerpo…
Soy el ser que posee conciencia…
Creo el pensamiento de paz en mi mente, con el entendimiento de que la paz es mi estado natural…
Permito que este pensamiento llegue a lo profundo de mi ser, de manera que conecto con la paz que hay en mí…
A medida que miro hacia el mundo, comparto esta paz…
A través de mis ojos, transmito rayos de luz y de paz…
Yo, como el conductor de este vehículo, en la conciencia de ser el dueño de mis sentidos, decido que las palabras que usaré serán benevolentes y pacíficas…
Y las acciones que realizaré serán un medio para compartir la paz que estoy experimentando.

 

Fuente: Reflexiones espirituales de la Asociación Espiritual Mundial Brahma Kumaris

 

PSEUDO ESPIRITUALIDAD- Osho

Una vez estuve en una parte profunda del Himalaya con dos amigos.
Entramos en una cueva vacía; era tan bonita que pasamos la noche allí.
Por la mañana, vino un monje y dijo: “¡Salid! ¡Esta cueva es mía!”.

Yo le contesté: “¿Como puede ser esta cueva tuya?”, A mí no me lo parece; esta es una cueva natural. Tú no la reclamas, no puedes reclamarla, tú no la has construido.
Además, tú, que has renunciado al mundo, a tu casa, a tu mujer, a tus hijos, a tu dinero, a todo lo demás, y ahora la estas reclamando:
“Esta cueva es mía; ¡Salid de aquí!”.

¡Esta Cueva no es de nadie!.

Él se enfadó mucho. Dijo: “Tú no me conoces; ¡Yo soy un hombre peligroso!, No te la puedo dejar. ¡He vivido en esta cueva durante trece años!”.

Lo provocamos todo lo que pudimos y él estaba completamente encendido, dispuesto a pelear, ¡Dispuesto a matar!.
Y entonces yo le dije: “Espera; nos marcharemos. Simplemente, te estamos provocando para mostrarte que a pesar de que hayan pasado trece años, tú tienes la misma mente.

Ahora esta cueva es “Tuya” porque tú has vivido aquí trece años, así que es tuya. No la has traído contigo a este mundo y no te la llevarás contigo cuando mueras. Además, nosotros no nos vamos a quedar aquí; simplemente, hemos pasado la noche. Nosotros no somos más que viajeros, no somos monjes. Tan solo he venido para ver cuánta gente estúpida vive por estos lares. ¡Y tú pareces el campeon!.

Puedes renunciar al mundo…serás el mismo. Volverás a crear el mismo mundo nuevo, porque llevas la huella en la mente. No es cuestion de abandonar el mundo, es cuestión de cambiar la mente, renunciar a la mente. “Eso es meditacion”.

Osho.