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Permanece presente y fluye.

 

Si quieres energía ilimitada permanece conectado a la fuente, no te arrepientas de nada, ni te anticipes a nada. Permanece presente y fluye.
Deepak Chopra

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EL BANCO DEL YO SOY (Tu Parte Divina) -por Nick Arandes

 

¿Ves ese banco? Siéntate Conmigo.

Sé que tus ojos no Me ven, para eso son los ojos del cuerpo, para que no veas.

Pero si sientes estas palabras sabes que son verdad.

Ahora quiero que me escuches.

En este instante Estoy aquí Contigo para Recordarte que todo está bien.

No permitas que ningún pensamiento de miedo o preocupación entre en tu mente.

Olvídate de lo que crees haber hecho “mal” o de lo que crees pudiese suceder “mañana” o en el “futuro”.

Simplemente pregúntate como te sientes en este momento al escuchar estas palabras, que aunque tu crees estarlas leyendo con esos ojos que ya te dije que no pueden ver nada, en realidad provienen de ti.

Sientes paz. ¿Cierto? Prefecto, pues quédate aquí Conmigo por un rato más para Seguirte Recordando que el que está a cargo Soy Yo, por lo que tu no tienes que hacer nada sino que permanecer sentado en este banco y apoyarte en Mi!

Y siempre recuerda, eres Mi criatura amada, Te amo y Te lo quiero dar todo!

Descansa hoy y por siempre en este banco Conmigo y disfrutemos de este precioso paisaje juntos.

No importa lo que este teniendo lugar en tu experiencia ilusoria, siempre en tu mente Me encontrarás sentado aquí en este banco, pues el banco tanto cómo Yo, son parte de Ti.

Sacudamos las alas!


Cuando dos patos se pelean, al separarse nadan en direcciones opuestas.

Después, los dos baten las alas con fuerza varias veces para descargar el exceso de energía acumulada durante la pelea.

Una vez que han sacudido las alas se van nadando pacíficamente como si no hubiera pasado nada.
Si el pato tuviera una mente humana, mantendría viva la pelea en sus pensamientos, tejiendo historias. Esta podría ser la historia del pato:

“No puedo creer lo que acaba de hacer, se me acercó a menos de unos cuantos centímetros, seguramente se cree dueño del estanque, no tiene consideración alguna por mi espacio privado. Nunca más confiaré en él; la próxima vez con seguridad tramará otra cosa para molestarme; estoy seguro de que ya está tramando algo pero no lo toleraré; le daré una buena lección que nunca olvidará.”

Y así continúa la mente tejiendo sus historias, pensando y hablando sobre el asunto durante días, meses y hasta años.

En cuanto al cuerpo, la lucha no ha cesado y la energía que genera con respuesta a todos esos pensamientos es emoción, la cual da lugar a más pensamientos todavía. Es lo que se convierte en el pensamiento emocional del ego.
Es fácil ver lo problemática que sería la vida del pato si tuviera una mente humana.
Pero es así como viven la mayoría de los seres humanos. Nunca ponen punto final a ninguna situación o acontecimiento. La mente y “mi historia” fabricada continúan con su ciclo interminable.
Somos una especie que perdió su camino. En toda la naturaleza, en cada flor o árbol, en cada animal, hay una lección importante para nosotros, sin tan sólo nos detuviéramos a observar y oír…
La lección del pato es la siguiente: sacudamos las alas, es decir, dejemos atrás la historia y volvamos al único lugar donde reside el poder: el presente.
Eckhart Tolle, Libro “Una Nueva Tierra”

Obstáculos – Jorge Bucay –

Voy andando por un sendero.
 
Dejo que mis pies me lleven.
 
Mis ojos se posan en los árboles, en los pájaros, en las piedras. En el horizonte se recorte la silueta de una ciudad. Agudizo la mirada para distinguirla bien. Siento que la ciudad me atrae.
 
Sin saber cómo, me doy cuenta de que en esta ciudad puedo encontrar todo lo que deseo. Todas mis metas, mis objetivos y mis logros. Mis ambiciones y mis sueños están en esta ciudad. Lo que quiero conseguir, lo que necesito, lo que más me gustaría ser, aquello a lo cual aspiro, o que intento, por lo que trabajo, lo que siempre ambicioné, aquello que sería el mayor de mis éxitos.
Me imagino que todo eso está en esa ciudad. Sin dudar, empiezo a caminar hacia ella. A poco de andar, el sendero se hace cuesta arriba. Me canso un poco, pero no me importa.
 
Sigo. Diviso una sombra negra, más adelante, en el camino. Al acercarme, veo que una enorme zanja me impide mi paso. Temo… dudo.
 
Me enoja que mi meta no pueda conseguirse fácilmente. De todas maneras decido saltar la zanja. Retrocedo, tomo impulso y salto… Consigo pasarla. Me repongo y sigo caminando.

Unos metros más adelante, aparece otra zanja. Vuelvo a tomar carrera y también la salto. Corro hacia la ciudad: el camino parece despejado. Me sorprende un abismo que detiene mi camino. Me detengo. Imposible saltarlo.

 
Veo que a un costado hay maderas, clavos y herramientas. Me doy cuenta de que está allí para construir un puente. Nunca he sido hábil con mis manos… Pienso en renunciar. Miro la meta que deseo… y resisto.
 
Empiezo a construir el puente. Pasan horas, o días, o meses. El puente está hecho. Emocionado, lo cruzo. Y al llegar al otro lado… descubro el muro. Un gigantesco muro frío y húmedo rodea la ciudad de mis sueños…
 
Me siento abatido… Busco la manera de esquivarlo. No hay caso. Debo escalarlo. La ciudad está tan cerca… No dejaré que el muro impida mi paso.
 
Me propongo trepar. Descanso unos minutos y tomo aire… De pronto veo, a un costado del camino un niño que me mira como si me conociera. Me sonríe con complicidad.
 
Me recuerda a mí mismo… cuando era niño.
 
Quizás por eso, me animo a expresar en voz alta mi queja:
 
-¿Por qué tantos obstáculos entre mi objetivo y yo?
 
El niño se encoge de hombros y me contesta:
 
-¿Por qué me lo preguntas a mí?
Los obstáculos no estaban antes de que tú llegaras… Los obstáculos los trajiste tú.

LIBERÓ SU FORMA FÍSICA NELSON MANDELA…LE RECORDAMOS ASÍ…

 

Discurso de Nelson Mandela como Presidente electo de Sudáfrica (1994)
Nuestro miedo más profundo no es que seamos inadecuados.
Nuestro miedo más profundo es que somos
inconmensurablemente poderosos.
Lo que nos asusta es nuestra luz, no nuestra oscuridad.

Nos preguntamos: ¿quién soy yo para ser brillante,
encantador, talentoso y fabuloso?
En realidad, ¿quién eres para no serlo?

Eres una criatura de Dios.
Jugar a ser insignificante no le sirve al mundo.
No hay nada inspirador en encogerse para que los demàs
no se sientan inseguros a tu alrededor.
Hemos nacido para dejar de manifiesto
la gloria de Dios que hay dentro de nosotros.
Que no està sòlo en algunos, sino en cada uno de nosotros.

Y, al dejar que nuestra propia luz brille,
inconscientemente, les damos permiso a otros
para que hagan lo mismo.

Al liberarnos de nuestro propio miedo,
nuestra presencia, automáticamente,
libera a otros.

OCHO PALABRAS

Imagina dos olas, una más pequeña y otra más grande, que se desplazan por el mar.
De repente, la ola más grande ve la tierra aproximandose y se inquieta.
Grita a la ola más pequeña “Oh no”, ¡Ahí delante, las olas estan rompiendo y deshaciendose!, ¡Vamos a Morir!.

 

Pero, por algun motivo, la ola pequeña no se siente alterada.
Entonces la ola grande trata de convencerla, sin resultado.

Finalmente, la ola pequeña dice “¿Que dirias si yo te dijera, que hay ocho palabras, que si realmente las comprendes y las crees, verás, que no hay razón para temer?”.

 

La ola más grande protesta, pero a medida que la tierra firme se aproxima, se siente mas desesperada.
Está dispuesta a probar cualquier cosa.
“Vale de acuerdo, dime las ocho palabras”.

 

“Bien”, dice la ola pequeña.

“Tu no eres la ola, eres el agua”.

 

Ram Dass.